Certificaciones: ¿Cómo está avanzando el sector TI colombiano?

Con una industria que se consolida, un paso clave para incentivar la exportación del software y los servicios TI de Colombia son las certificaciones. En ellas la industria del software nacional ha avanzado, pero falta mucho camino por recorrer, según las mismas entidades del Estado.

Cabe señalar que las certificaciones no lo son todo, ni son la única señal de calidad. Tampoco, como en algunos entornos, sobre todo los del emprendimiento y el desarrollo ágil, estas certificaciones son sinónimo de ‘industria antigua’ o de ‘modelos arcaicos’. Al contrario: son un sello de calidad que no va en contra de nuevas prácticas de desarrollo, y que también están disponibles para las empresas y los desarrolladores jóvenes.

Existen muchos tipos de certificaciones en TI, asociadas con modelos de desarrollo, gestión de calidad y mejores prácticas. La certificación más importante en el mundo para las empresas de TI es la CMMI (Capability Maturity Model o Integration), aunque a ella se suman otras como ITIL (Information Technology Infrastructure Library), IT Mark –destinada a pymes de TI– e ISO TL 9000.

CMMI es un modelo que se enfoca en evaluar la gestión y el rendimiento de las empresas y que permite asegurar que las compañías tienen costos predecibles, cumplen los cronogramas establecidos y sus negocios son de cierta calidad, por lo que impulsan la competitividad del sector.

Lina María Taborda, Directora de Políticas y Desarrollo TI del Ministerio TIC (FITI).

Hasta ahora en Colombia, según Lina María Taborda, directora de FITI (la estrategia de fortalecimiento del sector de la Dirección de Políticas y Desarrollo TI, del Ministerio TIC), se ha hecho acompañamiento a 125 empresas en 12 departamentos para que logren la certificación.

Este esfuerzo continúa y está en proceso un plan que cuenta con un presupuesto de $21.000 millones y cuya convocatoria (la 707 de Colciencias) estará abierta hasta el próximo 2 de mayo, con la cual se busca impulsar la adopción de modelos de gestión de calidad como IT Mark y CMMI.

A marzo de 2015 había 56 empresas en Colombia con la certificación CMMI, de ese total 44 estaban en nivel 3 y 12 en nivel 5, el más alto, según datos de FITI. En septiembre, el país dio un salto hasta las 84 empresas en total, 64 en el nivel 3 y 15 en el máximo nivel, por lo que el país es uno de los líderes mundiales en cantidad de empresas certificadas.

En cuanto a IT Mark, es un esquema de certificación diseñado para pequeñas y medianas empresas de TI que cubre gestión del negocio, ingeniería de software, sistemas y servicios, y gestión de seguridad. Se han certificado 174 empresas de 16 países del mundo, y Colombia lidera el listado de empresas con 80, muchas de ellas apoyadas por el Ministerio TIC.

“La certificación se convierte en una carta de presentación, en una acreditación. Por ejemplo, si una empresa local quiere ir al mercado europeo pero allá no la conocen, puede mostrar la certificación y eso asegura que cumple con los estándares requeridos”, dice Taborda.

Es importante recordar que según cifras entregadas por el Ministerio TIC y Procolombia esta semana, entre 2012 y marzo de 2015 la industria TI –que incluye software y servicios– ha sumado 166 millones de dólares en exportaciones, sirviendo a 60 países y beneficiando a cerca de 1.000 compañías de ADN colombiano.

Además de la CMMI, en el país también se promueve la certificación de software en PSP (Personal Software Process) y TSP (Team Software Process). Estas pretenden validar la calidad de los estudiantes y profesionales de ingeniería de sistemas y carreras afines al segmento TI y con ello, también, aportar a la competitividad del sector.

Contar con el respaldo de una certificación de este tipo ayuda al desarrollador a estar en el top del gremio en el mundo y añadir un valor agregado a sus servicios, validando su desempeño laboral.

A estas se suman la TL 9000 (una especialización de la norma ISO 9001 en TI) y otras que acreditan calidad y que son transversales a las diferentes industrias.

“Las certificaciones son perfectamente asequibles, por tener una industria de software nacional de muy alta calidad y que cumple con los estándares. Esto puede ser un esfuerzo muy válido para facilitar las ventas en el exterior”, señala Alberto Samuel Yohai, presidente de la Cámara Colombiana de Informática y Telecomunicaciones (CCIT). Además, añade que la expansión del negocio permite a las empresas constituir economías de escala, buscar inversionistas, posicionar el producto y competir, aunque sean pymes, con las grandes empresas del sector tecnológico en el mundo.

Yohai también destaca que hay que celebrar el incremento en el desarrollo de software colombiano y con ello la aceleración que ha traído para ciertos sectores y su aporte a la generación de empleo.

Andrés Julián Gómez, de Consultorías 360.

Por su parte, Andrés Julián Gómez, director de Consultorías 360, resalta que el consumo de software colombiano en algunos casos permite a las empresas omitir costosos procesos de adaptación de los programas a la legislación y normativa local, pues al haber nacido en este mercado, ya cumplen con los requisitos de los diferentes sectores.

Sobre la importancia de las certificaciones, Gómez destaca que en el país aún hay muchos jóvenes que hacen sus desarrollos y los comercializan en tiendas como Google Play o Apple Store y que aún no ven en las certificaciones un valor agregado, pero que cuando entiendan que en los mercados de Norteamérica y Europa esto genera competitividad, van a empezar a apostar por eso. “No sé si pasará en 5 o 10 años (que las certificaciones sean un tema incorporado en la gestión empresarial) pero para allá vamos”.

En esa misma orilla está parado Julián Cardona, presidente de Aciem, quien indica que pese a los esfuerzos que viene haciendo el Gobierno Nacional para fomentar este tipo de certificaciones, aún no está consolidada esa práctica en el ADN de las ‘startups’ de software y TI colombianas. Estos modelos, dice, abren las puertas a la competencia internacional y son esenciales para aumentar la competitividad frente a sus pares, sobre todo en un mercado como el de software, en el que la oferta es global y la nacionalidad no es garantía de demanda.

Las ‘otras certificaciones’: un respaldo adicional a los servicios

Además de las certificaciones enfocadas en tecnología, las empresas del sector TI –y de otros sectores económicos– también pueden certificar ciertos servicios para indicar que cuentan con el respaldo jurídico necesario, dando un parte de tranquilidad a los clientes. En ese negocio está Certicámara.

De acuerdo con Giovanni Silva, director de estrategia y mercado de Certicámara, en este momento está trabajando con 26.000 organizaciones a las que les otorgan valor jurídico y probatorio en sus transacciones, tanto en comercio como en Gobierno electrónico.

Para decirlo de manera sencilla, Certicámara está detrás de las firmas digitales, las herramientas biométricas (otorgando comparación de los datos con los que tiene la Registraduría), seguridad en los sitios web y en los procesos de los botones PSE (pagos electrónicos), en materialización de pagos y sedes electrónicas, subastas en línea, pagarés electrónicos y gestión documental, entre otros. Además, para personas naturales certifican que son profesionales titulados.

“Podemos hablar de un crecimiento importante en la solicitud de esta certificación a procesos y servicios, y existe esa preocupación por tenerlas, pero consideramos que podría ser mayor. No solo las comunidades quieren cumplir las normas, sino que es un elemento de eficiencia y de competitividad”, asegura Silva.

Lo que está por venir

Luego de la consolidación de estos procesos de certificación y del apoyo que se está bridando a la industria, las metas de crecimiento del sector no son nada despreciables: según Lina María Taborda, a 2018 se espera multiplicar por 3 las ventas del sector TI, tener 600 nuevas empresas y generar 12.600 empleos.

Sin embargo, la ‘carrera por las certificaciones’ no termina, y entre las metas del Ministerio TIC y FITI se encuentra triplicar en 2018 el número de empresas certificadas en 2014, que era de 120.

Además, existen también proyecciones desde el uso potencial de Internet de las Cosas. Según Cardona, Aciem le ha propuesto al Gobierno Nacional que se trabajen programas con ingenieros electrónicos y de telecomunicaciones para que se promueva una nueva era de la industria de ‘apps’ que busque resolver problemas en segmentos como el de automóviles, control de plagas, embalses, lluvias, fenómeno del niño, agricultura y prevención de desastres, entre otros.

¿Qué opina al respecto? ¿Cree que certificarse ayuda a consolidar a una empresa de software y TI? Si su empresa es de otro sector, ¿se fija en las certificaciones para escoger al mejor proveedor? ¿En el mundo del emprendimiento digital estas certificaciones tienen peso?

Sus opiniones nos ayudarán a enriquecer la conversación y las estaremos compartiendo en nuestra cuenta de Twitter, @SWdeColombia.

Por Mónica Parada Llanes.