¿Cuáles son los principales desafíos en Ciberseguridad hoy en América Latina?

En los últimos años las empresas y las instituciones públicas han visto un aumento exponencial de las amenazas a sus sistemas de información y datos. Si bien la mayoría de los países de América Latina cuentan con una Política Nacional de Ciberseguridad, es importante que sigamos avanzando para integrarla no sólo en el ámbito estatal, sino también en el área empresarial

En este sentido, el principal desafío que enfrentan hoy las empresas es cambiar de mentalidad y dejar atrás su comportamiento reactivo. En Ciberseguridad lo más importante para una compañía es diseñar, implementar y gestionar una estrategia de protección de la información que se adapte a sus requerimientos y que cumpla con estándares internacionales que le permitan optimizar sus operaciones y, al mismo tiempo, hacerlas más ágiles, eficientes, competitivas y seguras.

La agilidad, la flexibilidad, la velocidad e incluso la creatividad son las claves para enfrentar el desafío de protegerse de las amenazas, mitigar riesgos y alinear la estrategia de Ciberseguridad con las exigencias de los clientes. Lo importante es diseñar un plan de protección que cumpla con los más altos estándares de seguridad en el menor tiempo posible y con costos adecuados a cada presupuesto, preparándose de manera óptima para abordar la transformación digital y la migración hacia el cloud de manera segura.

La protección de los datos escapa al core del negocio y las actividades que deben concentrar la atención de los equipos de TI. En ese escenario, cobra relevancia contar con un Digital Advisor que sea un aliado estratégico que entregue un acompañamiento continuo en la búsqueda de las mejores herramientas y soluciones, su implementación y constante actualización, monitoreo y gestión de las vulnerabilidades externos que permiten poner foco al negocio en sí.

Desde esa perspectiva, hay mucho por hacer. Debemos tener en cuenta que cada día los ciberataques son más sofisticados y muchas empresas no comprenden aún que la Ciberseguridad es un proceso dinámico que requiere constante actualización.

El desconocimiento de la forma en la que trabajan los cibercriminales y la rapidez con la que van encontrando nuevas técnicas para romper las barreras de protección diseñadas por las marcas líderes del mercado mundial y cómo poner en jaque las estrategias de protección que no están permanentemente actualizadas es la principal debilidad que tienen hoy las compañías.

En Ciberseguridad, las premisas son la prevención y la predicción gracias a la Inteligencia Artificial. Las compañías deben saber cómo protegerse y cómo reaccionar frente a un eventual ataque y muchas empresas e instituciones públicas de nuestra región tienen un largo camino por delante en este sentido.

Si bien el índice de Ciberseguridad Global -que desarrolla la Unión Internacional de Telecomunicaciones considerado uno de los más completos a nivel mundial- muestra una mejora y el fortalecimiento en América Latina de los indicadores más importantes del Programa Mundial de Seguridad Cibernética, vale decir, el marco legal, técnico, organizacional y la cooperación internacional, al mirar los números con más detención, las cifras no son tan alentadoras.

La rápida adopción de las Tecnologías de la Información en las empresas y organismos públicos ha sido un elemento clave para el desarrollo social y económico de la región, pero sin duda hemos quedado al debe al momento de convertir la ciberseguridad en parte integral e indivisible de nuestros procesos de transformación digital.

El país más adelantado en la región en la protección de sus datos es México, ubicado en el puesto 28 del ranking, seguido por Uruguay (29), Brasil (38), Perú (78), Venezuela (79) y Chile (80), país que pese al alto nivel de avance en Tecnología de la Información, incluso queda penúltimo en la muestra si sólo consideramos los miembros de la OCDE.

El llamado es entonces a no ver la Ciberseguridad como una serie de normas a cumplir, sino como una verdadera inversión continua que apunta a proteger el activo más importante de una empresa, su información. Y dada la falta de capital humano en la región con un alto nivel de expertise en la materia, asociarse con un aliado estratégico que cumpla el rol de Digital Advisor que los guíe y acompañe continuamente en este proceso, es actualmente una de las estrategias más utilizadas por las empresas líderes de América Latina para impulsar su transformación digital a través de la construcción de un espacio seguro para el desarrollo de su negocio y operaciones.

Gabriela Pozo
Business Manager Ciberseguridad