Los factores que marcan el éxito en la ejecución y gestión de una estrategia de Digital Workplace

En nuestra última columna sobre Digital Workplace o espacios de colaboración digital hicimos hincapié en la diferencia que puede marcar para una empresa o institución contar con un aliado estratégico que pueda orientarlos respecto a cuáles son las herramientas y soluciones disponibles en el mercado.

El objetivo principal es uno solo: que sus colaboradores puedan adoptar las mejores prácticas de trabajo colaborativo que les permitan dar continuidad a sus labores desde cualquier dispositivo o lugar con mayor autonomía, fortaleciendo el compromiso, la productividad, comunicación y eficiencia.

De esta manera, el área de Tecnología de la Información de las empresas que han impulsado este cambio de manera exitosa, dejando a su compañía a la vanguardia y lista para asumir los desafíos de adaptación y agilidad que se requieren en estos tiempos, han entendido que más que crear un símil virtual del lugar de trabajo físico, una estrategia de Digital Workplace crea y alimenta un nuevo entorno que aumenta exponencialmente la productividad, permitiendo la realización de nuevas tareas, ejecutadas a través de una mayor colaboración y la facilidad de acceso a los documentos y elementos de trabajo.

Nuestra visión es que una estrategia de Digital Workplace bien diseñada, al momento de implementarse no solo permite repensar las prácticas comerciales o instituciones tradicionales, sino que al mismo tiempo genera una importante sinergia entre los factores y actores clave para la operación del negocio.

La experiencia de miles de empresas en América Latina ha demostrado que no importando su tamaño, es viable hacer este cambio, que tendrá como uno de sus principales beneficios el ahorro de costos. Gracias a la Evolución Digital de las herramientas y los espacios de trabajo, las personas y los procesos comerciales se alinean más rápido con un impacto directo en el aumento de eficiencia de las operaciones actuales y alistando a los equipos para asumir los desafíos que la tecnología está imponiendo a las compañías de todas las verticales.

Dentro de los factores que marcan el éxito en la ejecución y gestión de una estrategia de Digital Workplace y la migración a las herramientas cloud más avanzadas del mercado, destaca el rol de un Digital Advisor que asesore a las empresa en la evolución de su forma de trabajar y de repensar sus sus procesos. Pero ¿cuáles son las principales características que debiera tener un aliado estratégico para una migración exitosa?.

Sólida Experiencia: Quien cumpla este rol debe ser un “brazo armado tecnológico” capaz de impulsar exitosamente y con un mínimo margen de error un cambio que involucra el día a día y a todos los colaboradores de una compañía o institución. Para ello es clave que tenga una mirada agnóstica y el conocimiento necesario para llevar adelante la implementación de la mejor solución para cada empresa. El estar alejado de las marcas o tecnologías específicas, le entregan mayor objetividad en la toma de decisiones a la hora de definir cuál es la mejor solución a implementar, sin perder de vista que el foco debe ser el problema y cómo resolverlo, no la venta de una herramienta en particular.

Metodología comprobada: El éxito de una estrategia de Digital Workplace tiene una piedra angular: la gestión del cambio. Si los colaboradores no adoptan en su día a día las nuevas herramientas y soluciones que la compañía pone a su disposición, cualquier esfuerzo previo habría sido en vano. Los Digital Advisors líderes en sus mercados cuentan con una comprobada metodología de gestión del cambio,aplicable a cualquier empresa no importando su tamaño o vertical.Y hablamos de una metodología exitosa cuando ésta aumenta el compromiso de los colaboradores, su productividad y el desarrollo de proyectos disruptivos que impacten en el core del negocio.

Foco en la Seguridad: Los CIO y sus equipos tiene claro que los activos más importante de una empresa son sus colaboradores y su información. Por ello, una migración para con las mejores herramientas de colaboración debe tener énfasis en la protección de los

datos de la compañía y el cumplimiento de las normativas generales de su país y específicas de su industria. Un Digital Advisor sabrá mitigar riesgos de seguridad, identificar vulnerabilidades de la compañía, reforzar el resguardo de la información, mejorar gestión de incidentes y activar las mejores prácticas internas para la protección de los datos.

Francisco Quijano
Business Manager Digital Workplace