Una Navidad distinta muy cerca del Obelisco

Cuando se trata de solidaridad, hay momentos muy especiales, en los que ese sentimiento por el otro nace con la fuerza del corazón; como un llamado desde lo más profundo de nuestro ser, que nos nvita a la acción. Y hasta nos preguntamos ¿ hay algún instante del año mas mágico que la Navidad?

Silbana encontró la respuesta. Y hasta con alegría nos desafió “menos enlaces, y más acción”. Y nos contó que esta Nochebuena ella la convertiría en distinta. Que tendría incluso aliados en esa cruzada, su pareja y su tierno caniche gris.

Silbana Avalos tiene jóvenes 28 años, se recibió de Licenciada en Comercio Exterior, y por ahora y hasta que se inserte en ese espacio laboral trabaja en el sector gastronómico en un reconocido Hotel ubicado frente al simbólico Obelisco ubicado en Avda. Corrientes y 9 de Julio de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Y es muy claro que es observadora de la realidad que la rodea. Porque ubicó su acción muy cerca del lugar en que trabaja y vive.

Le preguntamos que pedía para esta Navidad, y nos respondió : “que la mitad de mis amigos en el facebook deje por un momento ese terrible ego de compartir frases día a día frases cristianas, de hambre y pobreza, que dejemos de ser tan ignorantes cada día, Dios no tiene facebook , el no tiene whatsapp, ni ningún tipo de red social. El compartir en las redes como única actitud no cambia nuestra ser. Si somos malas personas día a día o no ayudamos en nada, la realidad no cambia”.

Ella cree que en cada barrio, en cada calle, en cada rincón hay personas en situación de calle en pobreza total, e invita a todos a dejar ese afán de parecer perfectos ante los demás y brindarle al prójimo: un par de zapatos, un plato de comida , o quizás esa ropa que ya no nos ponemos hace años. Ese gesto cree que hace más feliz al de afuera que a los que viven en competencia de quien tiene el mejor celular, o la mejor vestimenta. Nos enfatiza que “estaría bueno que cada uno aporte ese gesto que llena el alma: ayudando al que está al lado nuestro y a ignorar lo que le sucede al otro.

Ella sueña con una sociedad que tenga menos enlaces, menos oraciones en muros en redes sociales, y más acción concreta. Seguramente esas acciones pueden tener menos likes o menos visualizaciones estadísticas, pero tienen algo más valiosos que es el sentirse bien con uno mismo.

+Acción se emociona con las actitudes de Silbana que despertó en ella y en los otros una reflexión que al Papa Francisco seguro le generaría orgullo. El mismo orgullo que nos genera a esta comunidad de #somosmasaccion que miramos con admiración cómo gestos concretos le transforman la vida a las personas que a veces no percibimos que están tan cerca de nuestro camino.