¡Pues no habláis como una agencia de seguros! | Somos Muno

Hoy tenemos al teclado a la responsable de que Muno sea una agencia de seguros que consigue resultar agradable, simpática , ¡incluso divertida! 
Nuestra talentosa UX copywriter,
Clara, ha escrito este artículo para enseñarnos cómo la personalidad de una marca y la experiencia de usuario deben caminar de la mano.

Clara Sánchez-Puga, UX copywriter en Muno

Tener la suerte de poder moldear una marca desde el principio es algo que no ocurre siempre. Como copy, te limitas muchas veces a seguir el estilo que, en el mejor de los casos ha definido otro, y, en el peor, no ha definido nadie y es un pastiche intragable.

Es un poco pretencioso por mi parte, pero me gusta pensar que mucha de la personalidad de Muno fue cosa mía. Ahora no, claro, pero en inicio fue mía la tarea de darle un tono, de imaginar qué tipo de persona sería, de ver cómo hablaría, qué diría…

Y teníamos otra cosa clara desde el principio: ser disruptivos en el sector seguros.

Esta parte engloba muchas cosas: desde la participación en beneficios de nuestros seguros a la forma en la que hacemos las cosas. Admitámoslo, el sector seguros no parece lo más moderno del mundo.

Hay momias con más frescura que algunos seguros.

Después de nuestra primera investigación con usuarios detectamos algo que es común en muchas empresas: la gente se pierde con el lenguaje jurídico. O sea, que no entiende lo que dices. Y, en concreto, los autónomos no tienen tiempo para hacerse el máster de comprender qué es lo que están leyendo.

El día a día de un autónomo sería más o menos así.

Pero cuando la gente va a contratar un seguro, la gente lee. Y necesita entender lo que está leyendo. Y se informa sobre tu producto y sobre otros 5 más. Se harta de leer. Pero no entiende nada, porque no se lo ponemos nada fácil.

Por eso en Muno decidimos…¡hablar normal!

No es tan fácil: hablar normal a veces conlleva inexactitudes que no te puedes permitir cuando lo que dices se publica (y por tanto publicita) en una web.

Así que para ceñirse a lo que hay que decir, a veces tienes que volver al lenguaje jurídico. Esto hace que te sientas como una malabarista. O mejor, como una equilibrista, porque siempre estás ahí en la cuerda floja y cualquier interpretación puede hacer que todo se desmorone.

También es importante, al menos para mí, respetar las normas del idioma. A lo mejor no estoy de acuerdo con algunas, pero son las que son a día de hoy, y ajustarse a ellas es lo que creo que debemos hacer. La lengua cambia, cada vez más rápido, y debemos conocerla, preservarla y respetarla.

Cuando me preguntan si se puede poner así “porque queda más bonito”. La respuesta es: no.

Pero volviendo al tema, en Muno queremos que nuestros clientes entiendan las cosas que decimos, que entiendan qué contratan. Que sepan qué les ofrecen nuestros seguros y qué pueden esperar de ellos cuando vayan a utilizarlos. No queremos que se lleven sustos ni que haya malos entendidos que les hagan sentir engañados.

Para eso, diseñamos y rediseñamos el contenido tantas veces como haga falta, para asegurarnos de que lo que decimos se entiende y es acorde con lo que vendemos. Y, personalmente, es un gusto que poco a poco se le vaya dando al texto la importancia que se merece tanto aquí en Muno (que ha pasado desde el principio) como en el resto del mundo.