Dejarte ir…

Nunca he sido bueno para las despedidas.


Generalmente no soy bueno para las despedidas y menos si es de personas que realmente quisiera tener en mi vida por mucho, y esto lo escribo con lágrimas en los ojos, con un alma sin alientos y con la más grande de las tristezas.

Fue poco tiempo lo sé, pero poco tiempo en el que compartí tanto con alguien que sería irónico intentar borrar todo eso de mi mente, fuiste lo que siempre soñé y hoy puede que ya estés tomando un avión hacia ese luagr al que vas, sé que yo no soy perfecto y bueno nadie lo es, y sé que aunque ya todo estaba dicho y aunque sabiendo que no pasaría nada entre los dos, no me di por vencido porque me considero un luchador, lo intenté todo hasta el final y aproveche cada segundo para no decirte que te quiero, si no para demostrártelo en las mil maneras posibles.

Jugué con fuego y finalmente sabía que me podía quemar, y creo que las quemaduras en este caso son tan fuertes que dejan mucho más que una simple ampolla. El brillo de tus ojos y tu grata sonrisa alegraban mis días con solo verte, o tan solo escuchar tu voz… Y aunque conforme pasó el tiempo la comunicación era menos de lo habitual, no podía dejar de alegrarme por escucharte. Alguna vez dije, todos sabemos solo un lado de las historias y ese es el nuestro. No sé que sientes, que sentiste o sentirás por mí, no sé si de verdad disfrutabas cada momento conmigo o simplemente lo hacías para no hacerme sentir mal, ya la verdad ni sé nada, vivimos en un mundo de mascaras y uno de mis mas grandes temores es que tu tuvieses puesta una. Hoy no sé nada, solo sé que te extrañaré, que extrañaré tu sonrisa, tus abrazos, tus besos, tus bromas, tu malgenio, tu cariño, te extrañaré a ti en su totalidad. Y aunque caigan las lágrimas sobre el teclado cuando cae la media noche, no tengo más que llorar otro poco.

Y sabes qué es lo más irónico de todo, que no te tengo rabia ni rencor, por lo contrario y lo sabes si decides quedarte aquí estoy con brazos abiertos y un corazón dispuesto para hacer de tus días experiencias únicas cada vez que me sea posible, y sí yo sé que posiblemente todos menos tú lean esta carta pero al menos que alguien sepa lo que siento por ti.