De Roll por La Vida

Hace poco tiempo, me cambió la forma en que percibía la vida. No fue necesario que sucediera un hecho radical que me obligara a verla de manera distinta. Tampoco tuve que irme a Asia para hacer un viaje espiritual.

Fue como si por un instante, hubiera recorrido cada uno de los días que me trajeron hasta el presente y hubiera echado una mirada a lo que me esperaba en un futuro no muy lejano. Bastó solamente con ver dónde estaba parado, verificar si era lo que realmente estaba buscando, identificar a quién tenía a mi alrededor, agradecer por todo lo que tengo y valorarlo más que nunca.

Fue así como definí lo siguiente:
Todos vamos…

De Roll por la Vida

Es decir, dando un paseo por la vida, en el cual:

- Dejamos huella en el camino.

Hay que tratar de crear algo eterno. Algo que trascienda más allá de nuestra existencia. Escribir nuestro nombre con letras de oro.

- Dejamos huella en la vida de los demás.

Con nuestras maneras de ser podemos influir positivamente en los demás aunque en ocasiones no nos demos cuenta porque lo hacemos de una manera auténtica. De esta forma, vamos creciendo, aprendiendo juntos y puliendo la mejor versión de nosotros mismos y la de la gente que nos rodea.

- El único requisito para transitarlo es ser feliz.

Así esparciremos magia en todo lo que hacemos y tocamos. Y lo mejor, se contagia, es omnipresente y se puede alcanzar de distintas formas.

- Desconocemos la duración del trayecto.

Puede terminar en minutos, horas, días, semanas, meses o años. No hay que andarnos preocupando por ello ni mucho menos que nos quite el sueño. Solamente debemos asimilarlo y así, empezaremos a vivir realmente todos los días como si fuera el último.

Ojalá sea el mayor tiempo posible para que nos alcance para ser y hacer lo que tanto deseamos y anhelamos pero me atrevo a decir que el que nos corresponda será el suficiente para cumplir el propósito o misión por la que vinimos a este mundo.

- Se nos presentarán obstáculos, atajos y desviaciones.

Los problemas jamás dejarán de llegar. La clave está en verlos como oportunidades para demostrar de qué estamos hechos y como resultado tendremos lecciones muy útiles.

¿Cuántas personas se nos han adelantado en el camino? Sin embargo, te puedo asegurar que dejaron huella en nuestro corazón y nos enseñaron cosas muy valiosas que guardaremos por siempre.

Existe gente que ha tomado distintos rumbos pero sabemos que muy en el fondo seguimos conectados. A nosotros nos toca seguir adelante y aplicar las lecciones directa o indirectamente nos dieron esas personas, experiencias o vivencias a su lado.

- Somos libres de tomar el rumbo que queramos.
Tenemos que seguir al corazón, a fin de cuentas, es el que tiene la razón. Nada ni nadie puede orillarnos a ser alguien que no queramos ni mucho menos hacer algo que no deseemos. Elige el camino que quieras, si decides cambiar de dirección, también estás en todo tu derecho.

- Importa el camino, no el destino.
Muchas veces se cree que llegando a ese lugar que tanto deseamos todo será como esperamos y puede que en realidad no sea así, pero eso no nos exime de haber disfrutado y aprendido de todo el trayecto hasta llegar ahí.

¡Ve a la vida como un simple paseo!

Empezarás a asimilar las cosas de diferente manera. Poco a poco irán pasando a segundo término esos miedos, preocupaciones, problemas y a su vez, tomarán gran importancia esos pequeños detalles e instantes que nos regala la vida.

Tal vez no sepamos lo que nos depare la vida en unos años, pero de lo que sí debemos asegurarnos es de disfrutar el camino y a cada una de esas acciones que van ocurriendo día con día y que tarde o temprano nos terminarán acercando a lo que tanto queremos.

Voy a dar un roll por la vida, ¿me acompañas?