Ha pasado menos de un día desde que regresé a casa de un sencillo pero increíble viaje a la Riviera Maya.
De haber sabido, me hubiera ido hace meses atrás; pero bien dicen, «las cosas pasan por algo» y «todo a su tiempo». De haber sabido que con el simple hecho de subirme a un avión y tener 2 horas para pensar en mi, lo que me rodea, y desplazar esos pensamientos que ocupaban mi mente… me caería como balde de agua fría que mi mundo es muy pequeño, que mis problemas no son tan grandes como los veía, que México es un país tan majestuoso que el tiempo que había perdido ahora quiero recuperarlo para conocer más. De haber sabido que al hacer un viaje «sola» me daría cuenta de las cosas que extraño y las que creía extrañar…
