¡Mamá, quiero ser artista!

¨Miles de personas con talento haciendo el trabajo equivocado¨
Hace unos meses escribí esta frase, y no he podido sacarla de mi cabeza.

Cuando decidí volver a estudiar , mucha gente se sorprendió y algunos incluso parecían ofendidos, no los juzgo, había escogido algo totalmente diferente de las ramas creativas. Parece un insulto decirle a mis allegados que posiblemente me había equivocado antes, que buscaba algo que me llenara emocionalmente. Sinceramente yo misma me escucho y suena un poco hippie y desubicado. Aquel día yo pensé solo en mí, de forma egoísta quizás, pero desde el primer día de clases me di cuenta que había tomado el camino correcto.

Nunca sera el momento adecuado para dedicarte a lo que sueñas, siempre es demasiado temprano o demasiado tarde. Yo, como tú, siempre tuve excusas para no hacer las cosas que me gustan, falta de tiempo, falta de oportunidades, falta de “país”, siempre habrá algo para perdonarte por no intentarlo. Estoy segura de que cuando se busca una justificación, se encuentra. Ese “todo o nada” es el peor enemigo de alguien que sueña, eternamente esperando terminar el proyecto perfecto, tener las herramientas completas, tener el “todo” el dinero que haga falta, incluso diciéndome a ti mismo “No eres lo suficientemente bueno”, “No eres tan talentoso”. Siendo el peor saboteador para no empezar nunca nada. No puedo decirte que seras un artista famoso, o el cantante más cotizado, pero sin duda si guardas tus dibujos en una caja, y cantas solo a escondidas seguramente no lograras nada.

Un mal que nos caracteriza a los que nos dedicamos al área creativa/artística, es vivir de la comparación, si le sumas que ahora mismo las personas que admiras están a la distancia de un click parece empeorar todo, nos convertimos muchas veces en espectadores de la vida y del talento de otros, y dejamos de crear, pensando que nunca llegaras a cierto nivel. Esperando ese corrientazo de inspiración que te haga crear tu obra maestra y ser famoso hasta el fin de los tiempos.

Si decidiéramos solo empezar, sentarnos con un lápiz, con una guitarra, con una computadora, y dedicarnos solo a crear, sin pretensiones y presiones. A estas alturas es iluso pensar en dejar tu trabajo e irte a una playa del caribe a escribir poesía (por lo menos para la mayoría de la gente que conozco), pero si solo nos tomáramos unos 10 minutos de la hora de almuerzo, acostarnos media hora más tarde, algo avanzaríamos. Nunca es tarde, nada es poco, el mundo no se construyo en un día.

Hagamos eso que queremos sin buscarle un motivo,solo el de tu propia satisfacción y goce, cuando termines, tendrás una canción que aunque nadie la escuche sera tuya, una obra que aunque no este en un museo es tuya, tendrás algo más que tachar en tu lista de “cosas por hacer antes de morir”.