‘Oldboy’ Chan-Wook Park vs. Spike Lee

Cierto día me propuse ver una película surcoreana cuya presentación me llamó bastante la atención. Esta película fue “Oldboy”, de Chan-Wook Park, director de “Strocker”,” Sympathy for Mr. Vengeance” y “Sympathy for Lady Vengeance” (estas dos últimas forman la “Trilogía de la Venganza” junto con la película que vengo a tratar).

La película se basa en el manga homónimo del japonés Garon Tsuchiya, escrito entre 1996 y 1998. Chan-Wook Park fue el primero en llevarla al cine en 2003, con Min‑sik Choi (“Lucy”), Kang Hye-jung (“Three…Extremes”) y Yu Ji-tae como protagonistas. Tras la original ha habido dos versiones más, una en 2006 titulada “Zinda”, proveniente de Bollywood y de la que no se absolutamente nada, ni si quiera de su existencia hasta hace unos minutos, y otra norteamericana, en 2013, titulada igual y protagonizada por Josh Brolin.

Mi curiosidad motivada por el peculiar sabor de boca que me dejó la cinta original me llevó a ver esta versión estadounidense, y hacer una crítica a dos bandas. Este remake ve la luz en 2013 de la mano de Spike Lee, director de “Malcom X”, y protagonizada por Josh Brolin (“Milk”), Elizabeth Olsen (“Luces Rojas”) y Sharlto Copley (“Elysium”).

Como películas, no voy a ser quisquilloso, y, aunque si es cierto que se nota una diferencia de calidad importante, ambas películas tratan desde perspectivas diferentes el mismo argumento, y por eso, y por la diferencia de tiempo entre una y la otra, no diré si una película es mejor que la otra. Analizaré las dos por separado y daré mi humilde opinión, para que quien quiera, las vea y saque sus propias conclusiones.

La versión original de Chan-Wook Park luce un apartado técnico muy elaborado, intenta trasladar la viñeta a la escena, sin pomposidades a lo Zack Snyder, y edulcorándola con una banda sonora tremebunda, aunque siempre llamativa como buen cine oriental. Es este un gran punto de la película, el apartado ambiental, lo que música, imagen e interpretación crean y exponen. Un ambiente que acompaña y complementa el argumento a lo largo de todo el metraje, siendo junto con el planteamiento lo que más la separa del remake americano.

La versión de Lee luce más hollywoodiense, más luminosa, más moderna. La imagen es clara y colorida y la banda sonora simple, no busca destacar ni aspira a nada más que a acompañar a la imagen en algunos momentos del argumento. Es más gore, recurriendo mucho más a la acción que la versión de Park.

Respecto al argumento es el mismo a grandes rasgos en ambas, y digo a grandes rasgos porque muchos detalles y sobre todo el final son distintos entre una y otra, algo que resta puntos a la americana, pues es lo más raro a la par que original de la película, pero que comprendo sea difícil de aprobar a muchos productores estadounidenses. Descuidad, no empezaré en la primera publicación con spoilers, principalmente porque aprecio la cinta.

El argumento nos presenta a un empresario dado a la mala vida, alcohólico, divorciado y con una hija pequeña, que un buen día, ebrio hasta las cejas, es secuestrado y retenido en una habitación durante quince años. Durante su cautiverio será incriminado de la brutal muerte de su ex mujer y al cabo de los años será puesto en libertad, con un único objetivo en la cabeza, vengarse.

Como he dicho antes, detalles del argumento y sobre todo el desenlace cambian de una versión a otra, pero no es lo único, ya que la forma de desarrollar el argumento también. La versión coreana se enfocará más a una visión filosófica, con múltiples giros argumentales y muchas pinceladas de humor negro. Sin embargo, la versión norteamericana se centra más en la acción y la venganza simple y moliente, con más toques de gore y menos profundidad argumental. Y es por esto que cada una es distinta, ya que por separado cada una tendrá su público.

Personalmente prefiero la original de Park, ya que el argumento me sorprendió como muy pocas películas lo habían hecho. Es una película que impacta de sobre manera a quien se mete en la trama, rompe con cualquier estereotipo, trata temas socialmente complejos, y todo ello llevado a la pantalla de una forma artística sublime.

También tengo que reconocer que la versión americana, para ser un remake, no es de los malos, ni de los buenos, pero sí se deja ver. Mucho más simple, más vistosa en lo que respecta a la acción y la imagen, pero no impacta. Las interpretaciones del film de Park son muy buenas, mientras que las del americano son más simples y planas. Los cambios del argumento quitan detalles muy importantes en el factor impacto, dándote la sensación de no estar viendo nada nuevo.

Sí, una película americana más, con un argumento distinto, a lo mejor comparada con otras películas americanas es incluso buena, pero con la original no tiene nada que hacer, como suele pasar con todo remake.

Como puntos flacos de la versión de Park podría resaltar lo mucho que se empeña en hacer un montaje artístico, incluso a veces recargado, algo que personalmente me gustó. Otro punto flaco sería el planteamiento del argumento, ya que se puede volver algo confuso e ilógico en ocasiones. Es un tipo de cine especial, que seguramente a muchos no guste, y por eso me gusta valorar la versión de Lee, que de una forma más entretenida y vistosa les trasladará el mismo argumento.

En conclusión, una película fantástica, diferente a mucho de lo que había visto, especial, muy muy dura, que seguramente de tejará descolocado o sorprendido en algunas partes, y de la que hay disponible dos versiones para dos públicos, por lo que espero que esta critiquilla os anime a verla, sea una versión o la otra.

Sobre diez, a la versión de Park le daría un 9 y a la de Lee un 6.