Una pequeña petición a mi futuro yo

Se me hace muy interesante lo poco común que es ser confiado de sí mismo hoy en día. Es un tema que la mayoría de las Rom-Com’s tratan de convocar cada vez que pueden, sin embargo sigue siendo algo que la gente — gente como yo — se rehusa a trabajar.

Ya te había contado cómo soy una persona que le es sencillo contemplar escenarios hipotéticos en su vida cotidiana. Me gusta pensar y pensar en el hubiera de manera estática e inmovil. Sano y salvo en mi mente. Creo que algo que contribuyó a eso es el amor que le tengo a las películas y diferentes medios artísticos, los cuales sólo promueven la idea de editar constantemente la realidad buscando perfección. Buscando una aventura, un sentimiento.

Mil y un veces me he encontrado en una cafetería, en una calle o en un bar. Solo o acompañado. Y en la mayoría de esas veces me ha tocado vivir algo que me facina y me destruye después. Ese momento donde a pesar de estar embobado en cualquier idea o canción o problema, tu mirada se entrelaza con la de una mujer bella. Ese momento donde escuchas como tus pupilas se dilatan, tus ojos se abren tanto que si dijeran que eres un psicópata nadie lo dudaría y que a pesar de tus concientes esfuerzos mantener un lenguaje corporal dominante y seductor, tus pies deciden tropezarse con el fantasma de alguna roca o sin advertencia alguna pierdes el equilibrio aunque no te estés moviendo en lo absoluto.

¿Me está viendo? Párate derecho. Ponte fuerte. ¡No! No tan mamón. Que piense que eres seguro pero no arrogante.
Okay, solo lograste mantener el contacto visual alrededor de 2 segundos. Sabes lo que significa: ¡Nuevo récord!
Tal vez no me estaba viendo a mi. Esa pequeña sonrisa no puede estar dirigida hacia mi. ¿Estaba “dable”? A ver…
Sip. Está muy muy decente la muchachorra. Pero eso de voltearla a ver con cada vez más nervios me está haciendo ver idiota y poco experimentado.
Respira, compra tu café y continua con tu vida.
Debí de haberle hablado. ¿Debí de haberle hablado? No. Sip. Nopodopo. ¿Qué le hubiera dicho? Nada.

Unos cuantos ejemplos de pensamientos que atropeyan mi mente a gran velocidad, convenciéndome de mantenerme monótono y que me aseguran que poco a poco me estoy volviendo un experto en el ligue y, por lo tanto, un “padrote”.

Obviamente me pregunto que es lo que le podría decir a alguien que se me queda viendo. Tal vez llegar y decirle algo tan cliché que lo interprete como un buen chiste y vea ese lado mío. O algo que sea tan directo y tan seguro de sí mismo que no pueda resistirse a caer en mis brazos. Una frase en la que le explique que se ve muy bien con esos ojos hermosos que tan bien combinan con sus delgados labios.

Lo que pasa es que mi zona de comfort es demasiado cómoda y templadita. Mil veces prefiero y he preferido el estar solo, y pensar en el hubiera, o en el quizá. No encuentro la necesidad de hablarle a aquella chava sentada con su amiga tomando café. No porque tenga la oportunidad mil veces, ni porque sienta que cualquiera sería fácil de seducir. Pero por el simple hecho de que no creo que tenga las ganas de hacerlo.

Pero eso debería de cambiar.

Debería de saber como mantener un contacto visual sexy, atrevido y seguro. O cualquier tipo de contacto visual que no represente las cualidades de un pedófilo borracho. Debería de practicarlo, porque siento que si en algún momento de mi vida me va a servir va a ser ahora. Estoy en mis años universitarios y espero no sólo enriquecer mi conocimiento académico, pero aprender de mis compañeros a saber “padrotear”. Claro, siempre manteniendo los valores que mi padre y madre con dedicación han colocado sobre mí.

Algún día lo haré. A lo mejor.

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