Rally Lidera 7 — Rally por Sucre

Mi rally no comenzó el sábado 18, realmente comenzó 3 días antes, el miércoles, todo a través de whatsapp. Fue quizá un poco rápido pero en menos de 5 horas de saber cuál era mi grupo ya nos estábamos hablando por chat, a algunos los conocía, a la mayoría no. Fue una carrera por darnos a entender en esos tres días, no fue fácil, 11 personas, 11 mentes; opiniones y estados del yo, pero aún así, fue interesante.

La tensión creció y con menos de 5 horas de sueño salí a las 6 am a Caracas; el rally seguía.

El sábado comenzó y las caras conocidas llegaban, la estación de la California estaba por colapsar hasta que salimos a encontrarnos con la lluvia. De ese punto de partida 300 personas comenzaron un recorrido para el que no tenían pistas, ni ideas; era un rally por el municipio Sucre, eso lo sabíamos, de resto, imaginábamos. Con un traje de baño debajo de la ropa, chocolates, paraguas, algunas medicinas y muchas ganas: empezó el trayecto.

Era una competencia que no debía ser competitiva, era una carrera que no tenía por importancia el orden de llegada, se suponía debíamos divertirnos, pero las metas eran muchas. A las 9:30 estábamos en el Casco Histórico de Petare-uno de los lugares más hermosos del municipio- escuchando palabras de aliento, instrucciones y finalmente las metas. En un periodo de unas 6 horas debíamos ir a 5 postas, todo para llegar a la meta en el gimnasio vertical de Petare a las 3:50, ni un minuto más, ni uno menos.

Entre chistes, se nos unió nuestro veterano (cada grupo iba con un egresado de alguna cohorte anterior)y … comenzamos con las cosas divertidas (Metas libres para hacer en el recorrido). Teníamos que tomar fotos (Sí, sacar el teléfono en Petare), recolectar tapas, semillas, flores. Lo más difícil para nosotros fue conseguir a un hombre lo suficientemente valiente para bailar merengue con una linda mujer (Pues extrañamente había una epidemia de miedo y nadie quería bailar) Sin darnos cuenta hablábamos con la gente, les preguntábamos si querían adoptar mascotas, cuáles eran las parroquias de Petare y les pedíamos que usaran el cinturón de seguridad. La Vaca Mariposa sonó por Caracas, los sobrinos de Tío Simón trataron de entonarla… sí, tratamos.

Correr por las calles, chocar con la gente, estar perdidos, todo fue parte de la experiencia, ¡Ah! Y esperar a los que se quedaban resagados, eso también. Usa el #RallyLidera, todo había que documentarlo, compartirlo; transmediatizarlo. Hasta ahora ¿Qué te imaginas? ¿Crees que todo salió bien?

Petare es hermoso, es como Venezuela, es un lugar en el que puedes sentir el desastre, la crisis, la locura, tal como te la imaginas, pero también sientes las ganas de luchar. El polideportivo de Mezuca fue para mí la mayor muestra de lo que somos y lo que podemos ser. Créanme montarse en un autobús hacia lo que está dentro de Petare aterra, da más que miedo; caga. Es una vía como muchas del país, angosta, reducida, llena de casas. Pasar una hora en cola en una zona que te hace sentir que tienes espadas clavadas en la nuca no es fácil, más cuando se monta y baja gente simplemente con cara encañonada es capaz de hacerte rezar un rosario mental.
Mezuca; ahí olvidé todo. Parece increíble que un simple Polideportivo marque la diferencia, pero lo hace, ahí los jóvenes juegan, ahí hay esperanza, cambiar balas por balones es la mejor forma de mantener vidas y sueños; a punta de metas los chamos pasan de malandros a ciudadanos. Eso es lo que se hace ahí, por eso es que el deporte, el arte y la cultura son mejores cuarteles para un escudo nacional que las armas, los himnos de guerra o cualquier cárcel.

Conocí sobre Techo, una organización de origen internacional que trabaja para eliminar la pobreza extrema con soluciones habitacionales, fuimos recibidos en la Plaza Paul Harris unos voluntarios, de esos que trabajan cada vez que pueden, sin recibir nada a cambio y que solo luchan por Venezuela. No es la única, son muchas asociaciones que trabajan para que tengamos un mejor país, como Brigadas Azules, que trabaja con las comunidades a través de la cultura; el primer paso para ayudar a toda la nación.
Eran las 3:30 y aún no habíamos terminado con la última posta en los Cortijos, corrimos, tomamos un bus; lo logramos. No era mi grupo de 11, eran 300 personas subiendo por las rampas del Polideportivo, 5 pisos arriba en la cancha que tiene vista a los temidos cerros. Ahí nos escuchamos, nos vimos, logramos nuestra meta. No estaba solo la cohorte 7, los egresados nos acompañaban, algunos ahora trabajando desde la Alcaldía de Sucre –la que ha logrado superar obstáculos para crear una nueva oportunidad en uno de los municipios más abarrotados del país-. A voz de micrófono el Concejal Andrés Chola mencionó que ya es hora de dejar de ir a despedidas y comenzar a ir a bienvenidas; en sus palabras se reflejaron los sueños de 300 personas; la esperanza de otra Venezuela.

¿Qué necesita Venezuela? Personas que luchen por ella, personas a quienes no les importe preguntarle a otros 15 en el metro por números de teléfono para quienes quieran adoptar mascotas, personas con sueños y metas, pero aún más, que tengan el valor para hacerlos realidad. #PetareCamina

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