Gabriel Badilla, pasión por los colores

Gabriel Badilla representaba una especie de futbolista de los que cada vez se ven menos en el fútbol de Costa Rica, amaba los colores que representaba y predicaba como una religión los valores que le inculcaron en su club.

Badilla al igual que muchos de nosotros soñó con ser futbolista y dedicó su vida entera por conseguirlo, por cumplir ese anhelo de defender los colores que en su familia le enseñaron a amar, pueden ser iguales o diferentes a los suyos, lo que no cambia es la pasión.

En la cancha era coraje, sacrificio y pundonor, iba por cada balón como si fuera el último y se fajaba contra cualquier delantero sin importar sus limitaciones.

“Donde no llega tu talento, llegan tus huevos” — Carles Puyol.

Gabriel defendía al Saprissa como si fueran sus hijas, lo amaba y respetaba como a sus padres, su equipo fue ese primer amor que nunca pudo dejar, juntos vivieron momentos felices como nueve títulos nacionales y el Mundial de Clubes, también horas de angustia cuando el club estuvo a punto de la quiebra o una larga racha de años sin campeonatos, pero nada de eso quebró su inquebrantable convicción.

Sabía que no era el mejor defensa de Costa Rica pero entrenaba para serlo, a sus horas de entrenamiento en cancha agregaba un riguroso plan de alimentación, trabajo en el gimnasio y adecuadas horas de descanso, era un deportista integral.

Respetuoso con la afición rival, con la prensa y sobre todo con sus rivales, sabía que después de los 90 minutos todo quedaba en la cancha, por eso muchos de los contrincantes con los que se fajó hoy lloran su muerte.

Gabriel fue un jugador de esos que cada vez hay menos, de los que prefieren la compañía de su familia a pasar la noche en un Fyah Red, cuidaba su imagen y la del club que representaba, porque era su sueño y no podía permitirse desperdiciarlo.

Hoy el equipo que siempre amó llora su partida al mismo tiempo que inmortaliza su camisa en la gradería de sombra, ahí donde solo llegan los ídolos.

“Quiero que me recuerden como alguien que siempre se entregó y le fue fiel a una camiseta, alguien que fue leal y sincero”-Gabriel Badilla.

Ojala que todos los que están en divisiones menores de nuestro país o soñando con ser futbolista usen el ejemplo de Gabriel Badilla, un futbolista integral.

Por: Juan Carlos Agüero

One clap, two clap, three clap, forty?

By clapping more or less, you can signal to us which stories really stand out.