El arco iris de gravedad — Diario de lectura (61)

PÁGS. 1093–1127
Leo: “ALGUNAS CARACTERÍSTICAS DEL IMPOLEX G: El Impolex G es el primer plástico realmente eréctil. Bajo estímulos adecuados las cadenas químicas desarrollan eslabones cruzados, lo que atiesa y refuerza la molécula y aumenta la atracción intermolecular de tal modo que este Peculiar Polímero supera en gran manera a cualquier diagrama de constitución conocido, desde su flexibilidad cauchutosa hasta la sorprendente perfección de su teselado, increíble dureza, brillante transparencia, alta resistencia a la temperatura, a la intemperie, al vacío, a los choques de cualquier clase.”
Este polímero ficticio es de lo mejor del libro. Funciona como metáfora de un montón de cosas y a la vez es motor de muchos episodios.
Googleo y encuentro el tráiler de una película del 2009 llamada Impolex. La dirige un tal Alex Ross Perry y parece pésima, no sólo por el evidente bajo presupuesto sino por las caracterizaciones. Slothrop parece más bobo que en el libro.
La pelicula se proyectó este año durante dos o tres días en el MALBA. En la web del museo hay un breve texto de presentación de la película escrito por Mariano Kairuz. Lo copio porque confirma todos mis prejuicios sobre el film:
“Tyrone se embarca a ciegas como soldado en la operación secreta Paperclip del ejército de los Estados Unidos de América: un ofuscado viaje sin sentido para tratar de localizar cohetes alemanes V-2 de fines de la Segunda Guerra Mundial. Filmada en 16mm a lo largo de siete días del verano de 2008, la primera película de Alex Ross Perry nació del impulso vital de un estudiante que sentía que si no la hacía en ese mismo momento, corría el riesgo de no hacerla jamás. De esa urgencia fluye la forma desbandada, algo lisérgica y por momentos deliberadamente alienada con la que cuenta su relato mínimo, inspirado en El arco iris de gravedad de Pynchon: la errancia de un soldado que, terminada la Segunda Guerra Mundial, busca por el bosque bombas “no estalladas”. Mientras camina con un tintinesco cohete V2 alemán bajo el brazo, se le cruzan por el camino varios personajes improbables –entre ellos, la novia, a la que dejó atrás, y un pulpo parlante y con opiniones–. Excentricidades propias de una libertad y una impertinencia juveniles, saludables e inusuales.”
