Grabado creado por Mellisa Aguilar, pasante de Inventoría

Inventoría: un manifiesto

El conocimiento debe ser común. Lo que yo sé debe ser lo que tú sabes, y lo que tú sabes debe ser lo que yo sé. La comunalidad permite el conocimiento amplio y profundo de cualquier tema. Lo que sé, debe ser hecho explícito en un espacio de desarrollo común. El no saber no es una discapacidad, sino una fortaleza. El no saber implica un estado mental de realización de que existe algo que desconozco y sobre el cual puedo reflexionar y aprender.

Buscamos alterar a la sociedad. Cambiar patrones y comportamientos en nosotros y en los otros. La innovación no es un discurso, es un conjunto de acciones que modifican el orden y crean algo nuevo.

No queremos crear un emprendimiento. Queremos crear emprendimientos que generen emprendimientos. Que de uno salgan muchos. Que se desarrollen social, cultural y científicamente, además de económicamente.

La fabricación digital, no es nuestro objetivo. Nuestro fin es la construcción de un lenguaje común que permite expresar, construir y fabricar lo que somos. Lo digital permite comunicar y compartir nuestras ideas simples o profundas. La fabricación digital es tan herramienta como cualquier otra, no es algo utilitario, sino algo con lo cual podemos transformar y evolucionar.

El programa Inventoría es nuestra respuesta a una nueva estructura de desarrollo. Es paralela a empresas públicas y privadas. Es paralela a la educación. Es un makerspace o fablab o hackerspace, o es todo eso a la vez. Es un espacio para potenciar las acciones del individuo, para mostrarse ella o él mismo, para desarrollarse como individuo, como profesional, como técnico como empresario. Las herramientas están allí para ayudarlos, y las personas están allí para ayudarse mutuamente.

La Inventoría es un espacio de comunidad, comunalidad y convivialidad. La ciudadana o ciudadano es dueña(o) de la Inventoría. Las acciones que allí ocurren pertenecen al mismo individuo. Es un espacio que amplía lo experiencial, conversacional y lo físico. Es el conocimiento distribuido para generar cambios. Es un espacio sin requisitos.

En Inventoría las máquinas no son solamente para usarlas. Las máquinas son para evolucionar nuestras ideas con ellas. Nuestro desarrollo no se resuelve comprando máquinas, sino construyéndolas, destruyéndolas y hackeándolas. Las máquinas son parte de nosotros, son extensiones de nuestro cuerpo. El espacio común debe tener máquinas para que trabajen con nosotros, no para nosotros. Las máquinas no son ni tuyas, ni mías, sino nuestras.

Queremos muchas Inventorías. En cualquier lugar donde la ciudadana o el ciudadano haya decidido crear sus propias herramientas de desarrollo. Donde no quieran esperar la transferencia del algún lado, donde quieran comenzar ya.

Inventoría no es una marca. No es un emblema por encima del individuo. Es una huella del Individuo, es su herramienta.

La Inventoría transforma en físico el ciberespacio. Hace físicas las relaciones humanas que comienzan en lo digital. Hace físicas las ideas humanas que comienzan en lo digital.

En Inventoría todos somos, mujeres y hombres, niñas y niños, jóvenes, ancianas y ancianos. Donde lo digital, computacional e intelectual, se transforma en la cultura, arte, economía, ciencia y sociedad.

¡Ven a Inventoría!

(www.inventoria.org)