
Alma navegante
Veo árboles color sangre a mi derecha con señales de que la oscuridad abrió una brecha directa al temor, a mi izquierda parece que la luz venció a toda esa mierda pero aún no toma el control ni remienda el dolor.
Sigo por el centro y freno para reparar lo que el miedo quebró, miro mi luz y se cubre para no perder su color.
Mis sueños se entremezclan con la realidad tornando todo tan irreal pero a la vez dejando ver la verdad.
Sigo a paso firme con sudor en mi frente y una maraña de misterios en mi mente.
El viaje me trajo hasta un paraíso que pide a gritos que apoye mi espalda en su piso.
Recostado miro y analizo tratando de comprender, cuando sin querer comienzo a ascender.
Subí tan alto que puedo ver mi ser sin ser, solo soy un punto más que empieza a brillar y creer.
Después de todo comprendo que no somos más que estrellas en la misma tierra.
