Ni tanto que queme al santo, ni tanto que no lo alumbre. El Gillette Tech Fat Handle.

En esto de afeitado clásico he encontrado dos falacias muy grandes pero que la mayoría se traga sin rechiste ( sin mencionar el aceite pre-afeitado ): Los rastrillos deben ser pesados y agresivos si quieres una afeitada memorable.

Es decir, normalmente cuando el usuario quiere salir del nivel principiante la recomendación siempre es “compra mas agresivo” y entonces lo mandan a por un Mühle R41, un Futur o un Fatip Grande de peine abierto. La otra idea es que un rastrillo debe ser pesado porque si no lo es, como somos individuos sin cerebro ni control muscular, vamos a aplicar presión sobre el rostro para compensar la falta de peso.

Y esto tiene un poco de verdad cuando se comienza, pero al ir ganando experiencia, lo mismo se gana en habilidad manual.

Por lo que es cuando uno llega a este punto, encuentra en el Gillette Tech Fat Handle una deliciosa herramienta de afeitado.

Los modelos Tech fueron creados pensando en eficientar los procesos de manufactura al hacer la placa base mediante el proceso de estampado. Y este modelo, el Fat Handle o también llamado Early Tech es uno de los primeros, no tienen código como otros Gillette, pero se estima que se fabricaron entre 1938 a 1941, es decir, son previos a la Segunda Guerra Mundial. Su característica principal es que cuentan con un mango grueso y corto aflautado y con moleteado diamantado en el agarre. Da la impresión de ser un rastrillo pesado, pero es sumamente ligero ya que el mango es hueco. Su peso ronda los 57 grs.

Otra característica de los primeros modelos son las ranuras triangulares para salida de la espuma, que inmediatamente fueron remplazados por ranuras rectas.

Increíblemente a pesar de su bajo peso y mango corto, en la mano se siente un balance increíble y permite un mejor control durante el afeitado. Normalmente se cataloga como un rastrillo ineficiente, pero nada hay de cierto, es bastante eficiente y más cuando se usa una hoja de afeitar agresiva, pero lo bastante suave como para que no se sienta el afeitado.

Los Gillette Tech y en especial este modelo, son de ésos rastrillos que se deben de probar por lo menos una vez en la vida. Por mi parte y al día de hoy, es mi rastrillo preferido.