Economía compartida: Rentabilidad desde la ética personal

Refiriéndonos a la antiquísima historia de ‘la tragedia de los commons’, nos encontramos con una comunidad que tiene un espacio comunal que compartir, pero todos ven por sus intereses y unos abusan del uso. Sin embargo los nuevos esquemas de economía compartida, basados en la economía de la confianza son funcionales debido a los avances tecnológicos que permiten crear comentarios y recomendaciones basados en los usuarios. Esto categoriza a las personas de comportamientos éticos como buenos clientes y ofertadores de servicios, en un sistema peer-to-peer (P2P), de consumidor a consumidor. Los ejemplos que conocerá son Arbnb, Blablacar o Uber, pero hay cientos más.

Fon permite que otras personas que usan la misma app puedan acceder a tu wifi si están cerca de tu casa, de la misma forma los puntos-internet que otorgues, se te concederán cuando estés lejos de tu wifi. Taskrabbit, esta es una app en personas que ofertan actividades que no tienen tiempo de realizar, como armar muebles después de comprados (tipo Ikea), hacer reservaciones y en todo lo que a veces no tenemos tiempo (ni expertise) de hacer, de esta forma las personas que realizan las actividades aplican para estos mini-empleos. Pero… ¿tú permitirías que un extraño entrara a tu casa a armar el librero que acabas de comprar?

Y aquí es lo interesante, la economía compartida está basada en la confianza verificada, en la confianza colectiva. Los usuarios saben que no cualquiera renta su casa ya que las personas que ofertan casas, así como los huéspedes, dan y reciben comentarios sinceros sobre los servicios que ofrecieron, basándose en la confiabilidad y comportamiento de sus huéspedes. Si un huésped rompió algo sin reportarlo, naturalmente tendrá un mal comentario, incrementándole los precios por ser señalado como un mal usuario. Las nuevas empresas garantizan sistemas digitales en las que podemos rastrear quien usó qué y cuándo, con sistemas de corresponsabilidad específicos.

La economía compartida es un sector de impacto: a) Evita la sobre producción de artículos, b) Nos hace más eficientes como humanidad, c) Promueve la comunidad y la confianza. Todo lo anterior ya pasa y ni siquiera estamos considerando las referencias cruzadas de datos (metadatos) en los que los potencialmente los comentarios que reciba en Airbnb podrían estar correlacionados con los comentarios de Blablacar, y los comentarios de Tripadvisor…. Y si uno quiere entrar de manera rentable habrá que actuar de manera ética y corresponsable para obtener los beneficios de los buenos usuarios.

Elsa Ontiveros , publicado en El Financiero Bajío, opinión ITESM, el 29 de agosto, 2016.

Sobre economía compartida para ONGS:


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