Coyoacan

30 minutos antes de la cita. Caminamos disfrutando la mutua compañía.

De pronto me dijo: ¡la iglesia de San Juan Bautista! Aquí fue mi graduación. Llegamos todas juntas -era muy bonito el uniforme de gala del internado- blanco, falda de tablones, y zapatos negros, ese día usamos tacón, todas nos los compramos iguales.

¿Entramos? -le dije-.

Esta es la Virgen de Maús, esta es la del Carmen, esta no sé, nunca la había visto. Estofado en oro se llama esto, ¿verdad? -Sí-. Me senté en la segunda fila, del lado izquierdo…

Vámonos, ya casi es la hora.