25 consejos básicos para viajar con niños

Da igual si es el primer viaje que haces con tu primer hijo, o el quinto viaje con el quinto hijo. Viajar con niños siempre es un desafío. ¿Qué me llevo? ¿Cómo llegamos? La lista de preguntas es interminable.

Sin embargo aquí van algunos consejos que pueden ayudarte a prepararlo y evitar que te vuelvas loco. Hemos hecho una lista con 25 consejos básicos para viajar con niños. Algunos están dedicados a los padres que viajan con bebés, otros a los que viajan con niños más mayores y otros a los propios padres.

1. ¡No te lo pienses, hazlo!

Aunque la idea de viajar con niños puede resultar abrumadora, lo más importante es que no te olvides de una cosa: todo pasará, llegarás al destino y sobrevivirás.

2. Tómatelo con calma

Quizás estabas acostumbrado a ir con el tiempo justo al aeropuerto, pues te conocías todos los trucos y atajos, pero esa época ya pasó. Ahora ve con calma, siéntate y deja que los demás se agobien. Tú no te pongas nervioso. Por desgracia, la situación ya no está en tus manos… así que relájate y disfruta.

3. No cargues demasiado el equipaje

Recuerda que allá donde vayas puedes comprarlo casi todo. Quizá no sea la misma marca, pero sobrevivirás. Los pañales 100 % ecológicos y orgánicos suelen ser difíciles de encontrar. Si son esos los que utilizas normalmente, prueba una marca que no sea ecológica ni orgánica antes de irte de viaje para ver si tu hijo presenta alguna reacción alérgica.

4. ¿Hotel o casa de vacaciones?

Los hoteles tienen sus ventajas (servicio de habitaciones, de canguros, comida incluida, etc.). Sin embargo, puedes convertir la casa de vacaciones en tu hogar por unos días: puedes cocinar, y eso es práctico cuando tu hijo lleva algún tipo de dieta concreta. Es una decisión personal, pero vale la pena pensárselo.

Para más información lee: Clasificación por estrellas de los hoteles: ¿cómo funciona?

5. Reserva con la cabeza

Si decides reservar en un hotel, hazlo con cabeza. Quizás ya estuviste allí hospedado y te encantó, pero es momento que te pares a pensar y reflexiones. ¿El hotel estaba en lo alto de la colina? ¿Había muchos escalones? Lo que antes era el paraíso, ahora puede convertirse en una pesadilla si tienes que subir tropecientos mil escalones con un carrito.

6. ¡Márcalo y no lo pierdas de vista!

Si te preocupa perder a tu hijo, puedes escribirle tu nombre y el número de teléfono en el brazo. De esa manera, cuando lo encuentren, podrán ponerse en contacto contigo fácilmente. También puedes comprar un dispositivo de localización GPS. Pónselo en la muñeca o en la mochila y mantenlo localizado a través de la aplicación.

7. ¿Mar o piscina?

Aunque vayas a quedarte en la playa, no es mala idea que cerca tengas una piscina. A muchos niños les encanta el mar, ¡pero otros no lo soportan! Una piscina es perfecta para que los más pequeños se den un chapuzón, se refresquen… ¡y se queden agotados después de tanto baño!

8. ¿Coche de paseo clásico, carrito o mochila portabebés?

Esta es una pregunta recurrente cuando se viaja con niños y no tiene una respuesta fácil. Lo más importante es adónde vas. En el destino, ¿las calles estarán asfaltadas o serán de tierra y con baches? ¿O incluso ni eso? ¿Habrá mucha humedad o será un clima más fresco? ¿A qué está más acostumbrado tu hijo?

Una buena solución es un carrito ligero todoterreno. Son fáciles de transportar, puedes ir directamente a la puerta de embarque con ellos, pueden servir de cama provisional para las siestas, son ligeros, transpirables, pero también puedes protegerlos del frío con una manta o con una cubierta para la lluvia. Además, funcionan bien en casi todo tipo de terrenos.

9. ¿Me llevo la sillita del coche o no?

Para algunos es imprescindible, pero para otros es una tontería llevarse un accesorio tan grande, teniendo en cuenta el poco tiempo que lo van a usar. ¿Contras? Necesitarás un asiento extra en el vuelo para llevarla y ocupan bastante. ¿Pros? Por otro lado te aseguras de que podrás realizar sí o sí trayectos en coche. Si al final decides cogerla, igual te compensa comprar una sillita de coche/carrito, así no tienes que llevar peso extra y te sirve para las dos funciones.

10. Haz la maleta con cabeza

La mochila de los pañales contará como tu equipaje de mano, así que asegúrate de llevarlo todo (ten en cuenta los posibles retrasos): toallitas húmedas, pañales, algún muñeco, comida para picar (pero que no contenga muchos azúcares. Sin embargo, vale la pena llevar unos caramelos para dárselos al niño, para que los chupe y así evitar los cambios de presión durante el despegue y el aterrizaje). También mete una muda para cambiarlo, bolsas de plástico (para los pañales sucios o si se ensucia la ropa también), auriculares, juguetes, una almohada, pilas o cargadores, una tableta o reproductor de DVD, y un paquete más de toallitas húmedas, por si las moscas.

Y si aún sobra espacio para meter cosas tuyas, mete más toallitas húmedas: las necesitarás.

Para más información lee: 21 prácticos consejos para que sepas qué llevar en la maleta

11. Comida para bebé: ¿qué me llevo y que no?

Muchos aeropuertos permiten pasar a través del control de seguridad leche y comida para bebés en recipientes que superen los 100 mililitros. Normalmente los abren para escanearlos en el punto de seguridad. Aunque requiere su tiempo hacerlo, no perjudica de ninguna manera a la comida. Te recomendamos que de todas formas compruebes cuál es la política del aeropuerto al que vayas a ir.

12. Planifica tus vuelos

Intenta reservar tus vuelos para la hora de irse a dormir. Los vuelos por la noche pueden ser más caros, pero compensan porque conseguirás que tu hijo duerma durante el trayecto y eso siempre es de agradecer. Si tienes que hacer escala, asegúrate de que tienes tiempo suficiente para ello: lo último que necesitas es tener que salir corriendo por el aeropuerto como un loco para coger el próximo vuelo.

Intenta que el trayecto también forme parte del viaje. Tómate un par de horas, estira las piernas, ves al baño, come, habla, juega y prepárate para el siguiente vuelo. Ah, y no te olvides de que para conseguir los mejores precios lo mejor es comprar el billete con 53 días de antelación.

13. Estudia un poco tu destino

Si estás dando el pecho a tu hijo, vale la pena que “googlees” un poco y averigües si está bien visto dar el pecho en público o no en el destino que hayas elegido. Hay países donde eso no supone ningún problema. Otros, en cambio, prefieren habilitar un espacio más privado para ello. Si tienes dudas, simplemente pregunta.

14. ¡Busca información, busca más información!

Esto se aplica tanto a la preparación del viaje como al transcurso del mismo. ¿Tu hijo necesitará un visado? ¿Qué vacunas necesitáis tú y tu hijo? ¿Tienes que llevar pastillas adicionales, como por ejemplo pastillas para la malaria? Es mejor tenerlo todo preparado y que no te pille el toro en el último minuto.

15. ¿Dónde nos sentamos?

Cuando viajas con niños, muchas veces el asiento se asigna teniendo en cuenta el diseño del avión: algunos solo tienen máscaras de oxígeno adaptadas para niños en asientos concretos. Pero esto puede variar de un avión a otro, así que es mejor consultarlo con la compañía aérea y decidir cuál es el mejor sitio para viajar.

Cuanto más atrás te sientes, menos molestarás. Además podrás levantarte con facilidad y usar el pasillo. Los servicios también te quedarán más cerca. Sin embargo, a veces estos asientos no se reclinan completamente y en la parte trasera también suele haber más ruido.

Si decides ir en mitad del avión, tienes la opción de los asientos en la salida de emergencia, que además de tener más espacio, en estos también puedes pedir que te pongan un moisés (si la compañía dispone de ellos). Sin embargo no podrás tener ningún tipo de equipaje bajo el asiento.

Sentarse delante es lo mismo que sentarse atrás, con la diferencia de que el pasillo suele ser más pequeño y siempre suele haber más gente. Otra cosa a tener en cuenta, y dependiendo de la edad del niño, es: ¿ventanilla o pasillo? ¿Es mejor estar metido sin que pueda salir o tener la posibilidad de moverse con facilidad?

16. Haz un pequeño simulacro

Puedes probar a preparar el equipaje e ir al aeropuerto (al menos hasta donde te dejen llegar). Los aeropuertos son grandes y agobiantes, y quizás tu hijo no esté acostumbrado. Si lo llevas antes, puedes hacérselo más fácil para cuando llegue el día de viajar de verdad. Otro consejo es que cojas un vuelo corto. ¿Quizás pasar el fin de semana en otra ciudad del país? Un trayecto corto lo habituará al avión y a sus circunstancias y tú podrás comprobar qué es lo que peor lleva tu hijo.

17. ¿Viajar en compañías de bajo coste compensa?

Aunque puede resultar muy tentador viajar en compañías de bajo coste ahora que sois una familia y necesitáis más billetes, ten en cuenta que suelen volar a aeropuertos alejados, y que por tanto tendrás que aumentar las horas de trayecto. Quizás sea buena idea renunciar a ellas y pagar un poco más para poder ganar en comodidad y tranquilidad. Además, la diferencia entre una de bajo coste y la otra no es tanta, si tienes en cuenta que tienes que pagar el transporte hasta el aeropuerto secundario, que suele estar alejado del centro.

18. Hora de viajar — factura por Internet

Intenta minimizar el tiempo que pasarás en el aeropuerto haciendo colas. Una de las formas más fáciles de hacerlo es realizar la facturación por Internet. Luego solo tendrás que dejar tu equipaje y pasar el control de seguridad. A menudo, en los controles existen zonas destinadas para familias, por tanto son viajeros que se encuentran en la misma situación que tú y eso siempre ayuda.

19. Ve con tiempo de sobra

Aunque no quieres pasarte horas haciendo cola, tampoco te conviene tener que ir corriendo y con prisas. Sal de casa con tiempo suficiente, y si llegas muy pronto, aprovecha para ir a jugar con los niños a la zona de juegos del aeropuerto. Cánsalos: cuánto más jueguen, antes se dormirán en el avión.

Para más información lee: Estos son los 10 mejores aeropuertos del mundo

20. ¿Qué puede salir mal?

Antes de salir de casa haz una lista con las cosas que pueden salir mal, desde un accidente a perder el vuelo, y plantéate cómo hacer frente a la situación. Pensar en cómo reaccionar ante una situación antes de que suceda, te prepara mentalmente… ¡hazlo por si acaso!

21. Explica cómo será el viaje

Si es la primera vez que viaja tu hijo, explícale cómo son las cosas. Dile qué va a pasar y cuándo pasará. Por ejemplo, con el cinturón de seguridad: cuándo debe abrocharse y por qué. Para los niños volar es algo emocionante, así que lo mejor que puedes hacer es motivarlo. ¡Al fin y al cabo es toda una aventura!

22. Planifica, pero no te pases

Quieres que el niño esté entretenido, pero tampoco conviene que todo el viaje este superhipermegaplanificado. En vez de contratar mil excursiones, mejor haz una lista o guárdalas en la aplicación de viaje. Las guías de ciudades de momondo placesestán disponibles para 14 ciudades y vienen con más de 200 consejos, con un código para cada actividad de acuerdo con el estado de ánimo.

Las actividades se dividen en familiares, sociales y locales. Las guías son completamente gratuitas y tienen un servicio de mapas sin conexión a Internet, así que no debes preocuparte por la tarifa de roaming.

23. Servicio de asistencia

Comprueba si la compañía aérea o el aeropuerto cuentan con un servicio de asistencia. No todos lo tienen, pero si lo ofrecen, te ayudarán en todo lo que puedan, desde que embarques hasta que llegues al destino. Si viajas con más de un niño, con uno solo o si eres un novato en esto, ¡este servicio te vendrá como anillo al dedo!

24. Mantén la calma

Si tu hijo ha elegido el peor momento para ponerse a gritar como un loco, no pierdas la calma y respira hondo.

Para más información lee: Cómo preparar un viaje sin estrés

25. ¡Disfruta!

Sal con tiempo, haz la maleta con cabeza y consigue que el trayecto también forme parte del viaje. Recuerda que no te va a pasar nada ¡y que se supone que tienes que disfrutar!