Secretario de Estado Rex Tillerson
en la ceremonia de lanzamiento del Informe sobre Tráfico de Personas de 2017

27 de junio de 2017

EMBAJADORA COPPEDGE: Buenos días.

AUDIENCIA: Buenos días.

EMBAJADORA COPPEDGE: Bienvenidos al Departamento de Estado. Tenemos la sala bastante llena. Me llamo Susan Coppedge y soy la Embajadora Especial de la Oficina de Monitoreo y Combate contra el Tráfico de Personas. Gracias a todos por unirse hoy a nosotros para la emisión del 17º Informe Anual sobre Tráfico de Personas. (Aplausos.) Estaba buscando una copia para guardarme porque soy fiscal y me gustan mis materiales de apoyo. (Risas.)

Pero unas palabras rápidas sobre nuestro programa. En primer lugar, nuestro anfitrión, el Secretario de Estado Tillerson, compartirá los comentarios principales con nosotros. Después de los comentarios adicionales de la Asesora del Presidente, Ivanka Trump, honraremos a nuestros ocho maravillosos héroes de el tráfico de personas y escucharemos breves comentarios de uno de ellos. Después de concluir el evento, los invitaré a recoger su copia del informe. Es un honor estar aquí esta mañana con el Secretario Tillerson y la Sra. Trump, y les doy las gracias a ustedes por elevar el tema de el tráfico de personas y por su apoyo a la Oficina sobre Tráfico de Personas.

Y ahora, señoras y señores, el Secretario de Estado, Rex Tillerson. (Aplausos.)

SECRETARIO TILLERSON: Bien, muchas gracias, Susan, y bienvenidos todos ustedes al Departamento de Estado para este importante evento, y en particular me siento honrado de dar la bienvenida a los miembros del Congreso, y quiero destacar especialmente el liderazgo del Presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, Corker que está con nosotros esta mañana. Gracias. (Aplausos.) Creo que esto ilustra realmente la dedicación para combatir el tráfico de personas y el compromiso de nuestro país de que este esfuerzo conjunto se ponga marcha en todo el Gobierno de Estados Unidos.

Y también quiero agradecer a la Embajadora Coppedge por sus 16 años de carrera dedicados a este tema. (Aplausos.) Y también sé que ella no lo hace sola, y estamos agradecidos con sus funcionarios y también con los muchos, muchos colegas del Departamento de Estado de nuestras embajadas y de nuestras oficinas consulares que ayudan a la preparación de este informe, pero creo que lo más importante, es que, cada día en nuestro compromiso con ellos, alientan a los gobiernos a que progresen en sus esfuerzos para combatir el tráfico de personas.

También quiero dar la bienvenida a embajadores y representantes del cuerpo diplomático extranjero. Evidentemente, nuestra asociación con ustedes es esencial para combatir el tráfico de personas.

Y por último, quiero reconocer a los supervivientes del tráfico de personas, así como a los representantes de las muchas ONG y organizaciones internacionales que están hoy con nosotros, y gracias por estar aquí para el lanzamiento de este informe.

Creo que antes de pasar a algunos de mis comentarios preparados, es — ya que esta es mi primera vez en revisar y firmar y hacer el informe, me pareció útil retroceder y leer la razón original de por qué lo hacemos. Esta es la Ley de Protección a Víctimas del Tráfico y la Violencia de 2000, y ahí es donde realmente comenzó todo esto. Y creo que es útil recordar por qué estamos aquí esta mañana, por qué estamos reunidos en esta sala, y lo que el Gobierno de los Estados Unidos y el pueblo de Estados Unidos tratan realmente de expresar en esta área.

Y creo que si se lee el preámbulo de esta ley, creo que realmente lo resume bien. Dice: “El propósito de esta ley es combatir el tráfico de personas, una manifestación contemporánea de la esclavitud cuyas víctimas son predominantemente mujeres y niños, asegurar un castigo justo y eficaz de los traficantes y proteger a las víctimas”. Y luego, quiero leer solo una línea más: “A medida que empieza el siglo XXI, la degradante institución de la esclavitud continúa por todo el mundo”.

Es por eso que estamos aquí esta mañana. A continuación, la ley exige que el Departamento de Estado prepare este informe anual para hacer una evaluación de cómo los gobiernos de todo el mundo están tomando medidas para hacerle frente. Y creo que es a través de las acciones que ha motivado esta ley y de lo que el Departamento de Estado está haciendo para cumplir con su obligación, estamos identificando primero dónde están los problemas: cómo se manifiestan los problemas, porque continúan evolucionando y asumiendo nuevas características; cómo trabajamos con los gobiernos para obligarlos a establecer leyes que les permitan perseguir a quienes participan en estas diversas formas de trata de personas; cómo animamos a los gobiernos a hacer cumplir esas leyes y a empezar a responsabilizar a las personas; y, por último, cómo creamos las condiciones para que las víctimas o las posibles víctimas del tráfico de personas puedan dar un paso adelante de manera no amenazadora y ayudarnos a comprender mejor cómo está ocurriendo esto.

Y son realmente los resultados de lo que hacemos lo que importa. El informe es una herramienta importante para ayudarnos a entender y ayudarnos a ayudar a otros gobiernos a entender, pero el final de esto — es el individuo, es la víctima, y nuestra capacidad para evitar que otros sean victimizados.

El tráfico de personas es tan antiguo como la humanidad, lamentablemente. Ha estado con nosotros durante siglos y siglos. Pero en la expresión de esta ley, mientras les leo esa línea, esperamos que el siglo XXI sea el último siglo del tráfico de personas, y eso es con lo que todos estamos comprometidos. Lamentablemente — (aplausos).

Lamentablemente, nuestro desafío es enorme. Hoy en día, a nivel mundial, se calcula que hay unos 20 millones de víctimas del tráfico de personas. Así que, claramente, tenemos mucho trabajo por hacer y los gobiernos de todo el mundo tienen mucho trabajo por hacer.

Así que permítanme hacer algunos comentarios sobre el informe y por qué es tan importante. Obviamente, las consecuencias de nuestra falta de actuación en esta área tiene muchos otros impactos negativos en todo el mundo: genera corrupción; socava el estado de derecho; erosiona los valores fundamentales que sustentan una sociedad civil. Las redes criminales transnacionales -ya sean traficantes de drogas, blanqueadores de dinero o falsificadores de documentos- también están habilitadas parcialmente para participar en actividades sobre el tráfico de personas.

Cuando actores estatales y actores no estatales utilizan el tráfico de personas, esta puede convertirse en una amenaza para nuestra seguridad nacional.

Corea del Norte, por ejemplo, depende del trabajo forzado para generar fuentes ilícitas de ingresos en industrias como la construcción, la minería y el procesamiento de alimentos. Se calcula que de cincuenta a ochenta mil ciudadanos norcoreanos están trabajando en el extranjero como trabajadores forzados, principalmente en Rusia y China, muchos de ellos trabajando 20 horas al día. Su paga no les llega directamente. Va al Gobierno de Corea, que confisca la mayor parte, obviamente.

El régimen norcoreano recibe cientos de millones de dólares al año de los frutos del trabajo forzado. Las naciones responsables simplemente no pueden permitir que esto continúe y seguimos pidiendo a cualquier nación que esté recibiendo trabajadores de Corea del Norte en un acuerdo de trabajo forzado, que envíen a esas personas a casa. Las naciones responsables también deben tomar mayores medidas. China descendió al estatus de Nivel Tres en el informe de este año, en parte porque no ha tomado medidas serias para poner fin a su propia complicidad en el tráfico de personas, incluyendo los trabajadores forzados de Corea del Norte que se encuentran en China.

Los consumidores y empresas estadounidenses también deben reconocer que pueden tener una conexión involuntaria con el tráfico de personas. Las cadenas de suministro que crean muchos productos que disfrutan los estadounidenses pueden estar utilizando el trabajo forzado. El Departamento de Estado se involucra con las empresas para alertarlas de estas situaciones para que puedan tomar medidas por su cuenta para asegurarse de no ser cómplices en modo alguno.

Más trágicamente, el tráfico de personas ataca a los más vulnerables, a los niños pequeños, niños y niñas, separándolos de sus familias, a menudo para ser explotados, obligados a la prostitución o a la esclavitud sexual.

El Informe sobre el Tráfico de Personas de 2017 del Departamento de Estado expone las redes de tráfico de personas y responsabiliza a sus agentes y sus cómplices.

El objetivo del informe de este año son las responsabilidades de los gobiernos bajo el Protocolo de Palermo de criminalizar el tráfico de personas en todas sus formas y procesar a los criminales. Instamos a los 17 países que no son parte del Protocolo Internacional para Prevenir, Suprimir y Castigar el Tráfico de Personas, a que reconsideren su posición y se unan a los otros países que han asumido ese compromiso.

El informe de Tráfico de Personas de 2017 también enfatiza que los gobiernos deben tener leyes más duras contra la corrupción y hacerlas cumplir, para que los traficantes no reciban un pase gratuito de aquellos que deciden hacer la vista gorda.

Es importante destacar que las naciones deben educar a los miembros de las autoridades del orden público sobre cómo identificar y responder a aquellos que usan deshonrosamente su uniforme o el uniforme de las fuerzas militares permitiendo que el tráfico florezca. Los ejemplos más devastadores son los agentes de policía y aquellos en quienes confiamos para protegernos, que se convierten en cómplices a través del soborno, y que en realidad trabajan en burdeles u obstruyen las investigaciones para su propio beneficio. Debe terminar la complicidad y la corrupción de las autoridades del orden público que permiten el tráfico de personas.

Sabemos que acabar con estas redes es un desafío. Pero estos desafíos no pueden servir como excusa para la inacción.

El informe del Tráfico de Personas de 2017 también reconoce a los gobiernos que están haciendo progresos. Queremos darles crédito por lo que están haciendo. El año pasado, los gobiernos reportaron más de 9.000 condenas por crímenes de trata de personas en todo el mundo, más que en años anteriores.

Solo para mencionar algunos aspectos destacados:

El pasado julio, el presidente de Afganistán ordenó una investigación sobre el abuso sexual institucionalizado de niños por parte de agentes de policía, incluyendo el castigo de los perpetradores. En enero, se promulgó una nueva ley que criminaliza el bacha bazi, una práctica que explota a los niños para el entretenimiento social y sexual. El gobierno continúa investigando, procesando y condenando a los traficantes — incluyendo funcionarios del gobierno cómplices.

En Ucrania, un país que ha estado en la lista de vigilancia durante años, la fiscalía general emitió directivas para mejorar las investigaciones sobre el tráfico y aumentó los esfuerzos para erradicar la complicidad, incluidas las condenas de agentes de policía. Un maestro de una escuela administrada por el gobierno, un internado gubernamental para huérfanos, ha sido arrestado por tratar de vender a un niño. Y ahora los agentes saben que la complicidad en el tráfico tendrá un castigo duro.

En Filipinas, el aumento de los esfuerzos para combatir el tráfico ha llevado a la investigación de más de 500 casos de trata y el arresto de 272 sospechosos — un aumento del 80 por ciento desde 2015.

Dada la magnitud del problema, todos estos países, y muchos más, tienen mucho por hacer. Pero es importante mencionar su progreso y alentar su compromiso continuo.

Al igual que ocurre con otras formas de delitos ilícitos, el tráfico de personas está cada vez más matizado y es más difícil de identificar. Muchas de estas actividades se realizan en la clandestinidad y en Internet.

El Departamento de Estado está comprometido a seguir desarrollando con otras agencias de Estados Unidos, así como con nuestros socios en el extranjero, nuevos enfoques para seguir estas actividades dondequiera que se realicen y entrenar a las autoridades del orden público para ayudarles a mejorar sus tecnologías para investigar y procesar estos crímenes.

Con ese fin, me complace destacar una iniciativa del Departamento de Estado anunciada a principios de este año.

El Programa para Acabar con la Esclavitud Moderna aumentará el financiamiento para los esfuerzos de enjuiciamiento, protección y prevención para reducir la ocurrencia de la esclavitud moderna dondequiera que sea más frecuente. El programa es el resultado del importante apoyo del Congreso, especialmente del Presidente (de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado) Corker, y de otros líderes comprometidos a liberar a más gente de lo que es un crimen contra los derechos humanos básicos.

El Programa para Acabar con la Esclavitud Moderna financiará programas de transformación, pero también se compromete a recaudar $1.500 millones en apoyo de otros gobiernos y donantes privados, mientras desarrolla la capacidad de los gobiernos extranjeros y la sociedad civil para trabajar con el fin de acabar con la esclavitud moderna en sus propios países.

Al reflexionar sobre los informes de este año y el estado del tráfico de personas en todo el mundo, reconocemos a aquellas personas dedicadas que han comprometido sus vidas -y en algunos casos ponen en peligro sus vidas- en pos de acabar con la esclavitud moderna. Para muchas víctimas, la suya es la primera cara de esperanza que ven después de semanas o incluso años de miedo y dolor.

Los Héroes del Informe sobre el tráfico de Personas de 2017 serán reconocidos formalmente en pocos minutos, pero quiero agradecerles y expresar mi propia admiración por su valentía, liderazgo, sacrificio y devoción para poner fin a el tráfico de personas. (Aplausos).

Al honrar a estos héroes, recordamos que todos -todos- tienen un rol que desempeñar. Los gobiernos, las ONG, el sector privado, los supervivientes y, sobre todo, el pueblo estadounidense, todos deben continuar trabajando juntos para que el tráfico de personas se acabe en el siglo XXI.

Y ahora, por favor, únase a mí para dar la bienvenida a una intercesora de poner fin al tráfico de personas y a alguien que está haciendo mucho para elevar el perfil de esta cuestión, la Asesora del Presidente de los Estados Unidos, Ivanka Trump. (Aplausos.)

SRA. TRUMP: Gracias, Secretario Tillerson, por la cálida bienvenida y por representar a los Estados Unidos con alta distinción. Es un honor acompañarlos hoy aquí, Embajadora Coppedge y todo el equipo del Departamento de Estado, quienes trabajan sin descansos para eliminar la horrible mancha para la civilización que representa el tráfico humano. Agradecemos su dedicación continua. También está aquí con nosotros el Senador Corker. Senador, le doy las gracias por su dedicación inquebrantable a este problema crítico. (Aplausos).

Es un honor estar aquí hoy en la presentación del Informe sobre tráfico de personas de este año y reconocer a los héroes de este año. Su extraordinario trabajo inspira a la acción. Gracias por permitirnos la oportunidad de aprender de su impresionante ejemplo.

El tráfico de seres humanos es un problema de derechos humanos presente de modo general y que afecta a millones de personas, sin importar su género, edad o nacionalidad. A menudo es un delito profundamente secreto. Uno de los mayores desafíos es simplemente identificar a quienes están atrapados en la esclavitud moderna. Incluso los cálculos conservadores concluyen que unas 20 millones de personas en todo el mundo, incluyendo los Estados Unidos, se encuentran atrapadas en situaciones de tráfico humano, circunstancias terribles de explotación, incluso muchas niñas y niños quienes son víctimas de la inconcebible tragedia del tráfico sexual infantil.

Las historias de aquellos a quienes honramos hoy demuestran por qué el combatir este delito aquí en los Estados Unidos, y en todo el mundo, eleva nuestra ética moral y favorece nuestros intereses estratégicos. Como indicó anteriormente el Secretario Tillerson, eliminar el tráfico humano es una importante prioridad de política exterior para el gobierno del presidente Trump. Durante los meses pasados, la Casa Blanca ha organizado mesas redondas y sesiones para escuchar a las víctimas, organizaciones no gubernamentales, miembros del congreso y otros para determinar los pasos que podemos tomar para ejecutar mejor una estrategia que finalmente conduzca a eliminar el tráfico humano. El Presidente firmó una orden ejecutiva diseñada para fortalecer el cumplimiento de la ley federal respecto a las organizaciones criminales transnacionales, incluso los traficantes. Además, él ha tomado pasos para asegurar que el personal del Departamento de Seguridad Nacional esté adecuadamente capacitado para combatir el tráfico infantil en los puntos de entrada a los Estados Unidos.

El informe de este año enfatiza la responsabilidad que tienen todos los gobiernos de someter a juicio a los traficantes de seres humanos. También ofrece una oportunidad para que los países vean cómo otros luchan contra el tráfico humano y para adoptar las estrategias y tácticas más eficaces, a la vez que renuevan su propia resolución de continuar en esta lucha.

A nivel personal, como madre, esto es mucho más que una política prioritaria. Es un llamado a la acción en defensa de los vulnerables, los abusados y los explotados. El mes pasado, mientras estaba en Roma tuve la oportunidad de hablar personalmente con sobrevivientes del tráfico humano. Ellos me contaron sus horrorosas historias, cómo fueron atrapados en esta red horrible y oscura, cómo sobrevivieron, cómo se escaparon y cómo están lentamente reconstruyendo sus vidas.

Aquí en los Estados Unidos tenemos nuestro propio Consejo consultivo sobre tráfico humano, conformado exclusivamente por sobrevivientes. No podemos abordar este problema generalizado de una forma que sea significativa sin escuchar la voz valiente de los sobrevivientes. Ellos pueden ayudarnos a entender lo que experimentaron y ellos desempeñarán un papel de liderazgo en la solución de esta urgente crisis.

Estos sobrevivientes no solo son víctimas, son héroes. Son valientes luchadores que se han asumido el compromiso de combatir el tráfico humano en todo lugar donde exista. Como parte del Informe sobre tráfico de personas de 2017, el Departamento de Estado reconoce a las personas que se han esforzado incansablemente por combatir el tráfico humano. Hoy honramos a un agente de policía cuyos esfuerzos condujeron a la identificación de 350 niños obligados a realizar trabajo forzado; un líder de sindicato que protege a los trabajadores en la industria pesquera, una jueza que desempeñó un papel crítico en bosquejar la primera legislación contra el tráfico en su país, un periodista que informó sobre el trabajo forzado, un líder religioso que trabaja para proteger a los inmigrantes vulnerables, un sociólogo cuya investigación pionera considera los desafíos estructurales que afectan a las poblaciones vulnerables, un defensor que fundó una organización no gubernamental para ayudar a los víctimas de tráfico sexual infantil y un sobreviviente, la primera persona en su país que ganó una reparación civil por daños en un caso de tráfico sexual. Cada uno de estos héroes son una fuente de inspiración. Todos tienen diferentes orígenes pero están unidos en esta causa común. Les rendimos homenaje y estamos con cada uno de ustedes. (Aplausos).

Entonces, ahora que presentamos el informe de este año, recordemos a las víctimas salvadas de los horrores inimaginables del tráfico de seres humanos. Comprometámonos de nuevo a encontrar a quienes todavía se encuentran bajo la sombra de la explotación. Y brindemos homenaje a los héroes que continúan arrojando luz en la oscuridad del tráfico humano.

Ahora, por favor únanse a mí para dar la bienvenida la excelente embajadora Susan Coppedge, quien leerá las citas. Gracias por su increíble trabajo. (Aplausos).

EMBAJADORA COPPEDGE: Gracias Sra.* Trump, por sus sinceras palabras. Será un gusto continuar nuestra alianza con la Casa Blanca. Me gustaría pedir a cada héroe mencionado en el Informe sobre tráfico de personas que se ponga de pie cuando mencione su nombre y su país y que se una a nosotros para recibir su condecoración.

Primero, de Argentina, Alika Kinan. (Aplausos). En reconocimiento por su extraordinario coraje en la búsqueda de justicia para sus traficantes, sus esfuerzos desinteresados al ayudar al gobierno a procesar a los culpables y prevenir casos de tráfico humano compartiendo sus experiencias y conocimiento, y su tenacidad en abogar por mayores protecciones para los grupos vulnerables y las víctimas del tráfico en Argentina. No me dejaban leer porque aplaudían muy fuerte — (risas) — gracias.

A continuación, de Brasil, Leonardo Sakamoto. (Aplausos). En reconocimiento por su resolución inquebrantable por encontrar y exponer casos de trabajo forzado, el compromiso asumido de aumentar la conciencia en las comunidades vulnerables y en el sector privado y el importante papel que desempeña en asegurar el progreso de los esfuerzos gubernamentales para prevenir el tráfico humano en Brasil. (Aplausos).

Y la hermana Vanaja Jasphine de Camerún. (Aplausos). En reconocimiento por sus esfuerzos incansables para combatir la esclavitud moderna, su trabajo pionero para identificar una tendencia de migración clave para evitar el tráfico de los Cameruneses en el Oriente Medio y su dedicación para asegurar que los sobrevivientes tengan apoyo legal y acceso a asistencia para una reintegración completa. (Aplausos).

Y de Hungría, Viktoria Sebhelyi. (Aplausos). En reconocimiento por sus contribuciones académicas pioneras que revelan el predominio del tráfico sexual infantil en Hungría, su capacidad de reunir a organizaciones gubernamentales y de la sociedad civil para mejorar la identificación y los servicios a las víctimas y su dedicación a aumentar la conciencia y el entendimiento del tráfico humano. (Aplausos).

De Marruecos, la Jueza Amina Oufroukhi. (Aplausos). En reconocimiento por su liderazgo como fuerza impulsora para la promulgación de la nueva ley comprensiva contra el tráfico de Marruecos, su perseverancia para desarrollar un plan de implementación orientado a las víctimas y su compromiso firme de capacitar a los agentes judiciales y del orden público que probablemente tienen contacto con víctimas del tráfico humano (Aplausos).

Y de Taiwán, Allison Lee. (Aplausos). En reconocimiento por su inquebrantable defensa de los pescadores extranjeros en embarcaciones taiwanesas, el papel importante que desempeñó en la formación del primer sindicato de trabajadores compuesto y liderado por trabajadores extranjeros y su coraje para demandar protecciones más sólidas para los trabajadores vulnerables a través de la colaboración continua con las autoridades y el público. (Aplausos).

Y de Tailandia, Boom Mosby. (Aplausos). En reconocimiento por su firme compromiso de combatir el tráfico sexual infantil en Tailandia, su dedicación para mejorar la atención comprensiva de las víctimas y su colaboración persistente con agentes del gobierno, trabajadores sociales y proveedores de servicios a fin de brindar más protección y reintegrar a los sobrevivientes del tráfico humano a sus comunidades. (Aplausos).

EMBAJADORA COPPEDGE: Y de la India, el Sr. Mahesh Muralidhar Bhagwat. Sentimos mucho que el Sr. Bhagwat no pueda estar con nosotros hoy, pero nos gustaría honrarlo por su liderazgo dinámico en combatir la esclavitud moderna en la India, el papel vital que desempeña para elevar el nivel de prioridad que el gobierno da al tráfico humano y su enfoque innovador para investigar casos y desmantelar operaciones de tráfico (Aplausos).

Ahora tengo el honor de presentar a la heroína del Informe sobre tráfico humano, Boom Mosby, fundadora y directora del Proyecto HUG en Tailandia. La Sra. Mosby es una defensora apasionada de las víctimas infantiles de abuso sexual en Tailandia, y ha sido esencial para promover una estrategia orientada a las víctimas en los esfuerzos contra el tráfico en Tailandia. (Aplausos).

SRA. MOSBY: Gracias. Secretario Tillerson, es un honor estar aquí hoy en nombre de una heroína del Informe sobre tráfico humano de 2017 y especialmente en nombre de las víctimas del tráfico humano — humano — en todo el mundo. (Aplausos).

Quisiera contarles acerca de una de esas víctimas: una muchacha a quien llamaré Jane, Ella fue la primera víctima de tráfico con quien trabajé. Hace seis años Jane fue explotada en tráfico sexual cuando sólo tenía 13 años. Como millones de otros hombres, mujeres y niñas en todo el mundo, ella fue atrapada en la oscuridad de la esclavitud moderna a través de la manipulación y promesas falsas. Los traficantes de Jane usaron la seducción del dinero como señuelo para obtener control de ella. En retrospectiva, Jane diría que tomó el camino equivocado y cometió un error, pero la verdad es que ella es una víctima.

Independientemente del nivel de recuperación que Jane experimente, las heridas físicas y emocionales la marcarán por toda la vida. Es por ello que el tráfico humano, ya sea por trabajo forzado o por sexo, no solo es un crimen contra el individuo, es también un crimen contra la dignidad humana. Pero gracias a personas dedicadas como los héroes que se encuentran en esta sala, la libertad es posible. Jane les diría que los ingredientes clave para su recuperación han sido la paciencia y el amor incondicional. Lo que ella necesita de nosotros es que estemos con ella en sus peores momentos. Actualmente, Jane está por terminar la educación secundaria y tiene la determinación de continuar su educación dedicándose al trabajo social y a marcar una diferencia en las vidas de otras víctimas como ella.

Historias de éxito como la de Jane no suceden sin colaboración. Un ejemplo de esto es el Grupo operativo especial contra crímenes infantiles usando la internet de Tailandia (TICAC por sus siglas en inglés). TICAC representa un nuevo modelo de cooperación entre las autoridades del orden público y las organizaciones no gubernamentales. Los intereses personales quedan a un lado cuando se reúnen personas dedicadas y apasionadas para lograr metas comunes. Nuestro enfoque se concentra en una estrategia orientada a las víctimas: preguntar siempre qué es lo que más beneficia al niño. La víctima siempre es nuestra más alta prioridad.

Hoy día nos están dando el título de héroes, pero de hecho no poseemos poderes supernaturales. (Risas). Estamos aquí debido al trabajo duro y al trabajo en equipo de muchos héroes. En última instancia, cuando nos enfrentamos con la perversidad del tráfico humano, nos encontramos frente a una decisión: no hacer nada o hacer algo.

Al examinar esta decisión, recuerdo a nuestro anterior rey, el difunto Su Majestad el Rey Rama IX, quien falleció hace menos de un año. Como monarca que reinó por muchos años, a menudo se referían a él como el “padre de nuestra nación”. Él realmente consideraba al pueblo tailandés como sus hijos, tenía compasión por su sufrimiento y trabajó arduamente para mejorar sus vidas. Hoy hago un llamado a los gobiernos, a los líderes y a los ciudadanos ordinarios de cada país para que sigan el ejemplo del difunto rey de Tailandia y cuiden de sus pueblos como si fueran sus hijos.

Gracias. (Aplausos).

EMBAJADORA COPPEDGE: Gracias, Sra. Mosby. Estamos muy agradecidos por e trabajo que usted hace y nos sentimos realmente inspirados por todos nuestros héroes que están aquí hoy. También deseo agradecer a nuestros colegas de la Oficina de Educación y Asuntos Culturales por patrocinar la visita de los héroes a los Estados Unidos. Al terminar esta reunión hoy, los héroes viajarán a Boston y Miami para reunirse con organizaciones que luchan contra el tráfico, intercambiar ideas y compartir prácticas prometedoras.

He dedicado toda mi carrera profesional a trabajar en este problema. Primero como fiscal federal y ahora liderando la oficina contra el tráfico humano en el Departamento de Estado. En ambas funciones he sido testigo de las consecuencias que causan lo peor de la crueldad humana y la codicia, personas tanto niños como adultos forzados a soportar sufrimiento inimaginable. A pesar de ello siempre digo que para trabajar en este campo uno tiene que tener esperanza, y yo tengo esperanza, esperanza inspirada por la personas increíbles que encuentro a lo largo del camino: sobrevivientes, líderes de organizaciones no gubernamentales, dedicados agentes del gobierno y del orden público, expertos y miembros de la comunidad quienes se niegan a dejar que este problema sea ignorado. La lucha contra el tráfico humano es una lucha que nos une a todos, y con determinación, optimismo y colaboración podremos terminar con la esclavitud moderna.

En sus palabras, la Sra. Mosby indicó que todos enfrentamos una decisión: no hacer nada o hacer algo. Quienes están en esta sala y que trabajan en este campo y quienes en todo el mundo luchan contra el tráfico están haciendo algo. Pero para el resto del mundo quiero repetir el llamado a la acción de la Sra. Mosby. Cuando se trata del tráfico humano todos tenemos un papel que desempeñar y una obligación de actuar. Debemos decidir hacer algo para eliminar la esclavitud moderna.

Gracias a todos por venir hoy. (Aplausos).