Cuando la tecnología no hace la diferencia

Sino lo que hacemos con ella…

La ciudad de Tel Aviv está ubicada en la costa mediterránea de Israel y es la más grande de ese país, con una población estimada de 411.800 habitantes. Es el centro de la economía global israelí y es el epicentro de varias oficinas de operaciones, centros de investigación y desarrollo. Sin embargo, lo que hace más atractiva a esta ciudad es que se ha transformado en uno de los mejores lugares para abrir una start up.

Tel Aviv

Es otoño en Tel Aviv, donde la temperatura promedio es de 28º en el día. Es 25 de septiembre, un día cualquiera en el calendario, pero no para América Silva. La fecha marca el inicio de su participación en el DLD Tel Aviv Innovation Festival 2016, uno de los eventos de tecnología e innovación más importantes del mundo, y que reúne a más de 400 start ups, entre ellas la que América creó, junto a dos compañeros de universidad en su Venezuela natal.

Corría el año 2014 cuando América y su compañero de Diseño Industrial, Miguel Mora, se enfrentaron a un desafío que los hizo cuestionarse la forma como estaban haciendo las cosas. Una familia de Caracas les encomendó la tarea de crear una prótesis para su hijo de un año, quien había nacido sin los dedos de sus manos. La confianza que esos padres depositaron en ellos los hizo dejar de lado otros proyectos, y comenzar desde cero un camino que los llevaría a crear Take a Hand.

Según la OMS, el 15% de la población mundial sufre algún tipo de discapacidad, condición que se presenta más comúnmente en mujeres, adultos mayores y niños en condiciones vulnerables. La mitad no tiene acceso a atención de salud especializada, bajo índice de escolaridad en el caso de los niños, y más posibilidades de desempleo en el caso de los adultos en edad activa. En ese sentido, la rehabilitación es la única vía para lograr independencia y salir de la pobreza.

América conoce ese mundo de sobra. Tras sufrir un atropello, estuvo seis meses sin poder caminar. Fue un camino difícil de recorrer para una joven de 20 años acostumbrada a su autonomía. Pero fue esa experiencia lo que la hizo cambiar la percepción de sí misma. “Las personas que me ayudaron a transitar ese camino fue lo que me ayudó a ponerme de pie, y volverme ilimitada. Tuve que aprender a caminar de nuevo para darme cuenta que podía aprender cualquier cosa, incluso emprender”.

Comenzar de nuevo fue lo que la hizo crear el espíritu de Take a Hand, proyecto sustentable basado en un modelo colaborativo, que diseña y fabrica prótesis personalizadas con tecnología 3D, lo que los hace tres veces más económicos que las prótesis tradicionales. Paulatinamente comenzó a crecer una pequeña red de colaboradores que hiciera ampliar los horizontes de su emprendimiento. En ese sentido, Chile representó el mejor de los escenarios como uno de los centros de innovación más importantes de América Latina.

Miguel Mora, América Silva y Oswaldo Dávila.

Gracias al apoyo de Start-Up Chile, América, Miguel y Oswaldo Dávila, se instalaron en Santiago. No pasó demasiado tiempo para comenzar a conectar con historias de varias familias que vieron en Take a Hand la oportunidad de rehabilitación que tanto esperaban.

Para América, la experiencia del uso de la prótesis puede ser tan esperanzador como atemorizante para poder empezar de nuevo. Por eso, conocer la historia de las personas es el primer paso para el diseño de la prótesis. Desde la empatía, se involucran en el proceso de recuperación desde la vereda de la cooperación.

“Cuando reciben una prótesis no reciben un brazo o una pierna, sino la posibilidad de hacer sus sueños realidad. De cambiar sus vidas. Se trata de un proceso de darle un nuevo sentido a la vida y comenzar a vivir el mundo colaborativo que siempre soñamos”, explica América.

El impacto que estaba generando Take a Hand llamó la atención del Instituto 3IE -Incubadora de Negocios de la Universidad Federico Santa María- y Corfo, los que comenzaron a prestarle apoyo. Contactaron a emprendedores y colaboradores que les permitiera llegar a la mayor cantidad de usuarios posible.

Conectar es lo que hace a Take a Hand poderoso, según América. “No hacemos prótesis, sino apoyos disfrazados de prótesis”. Detrás de cada historia, está la oportunidad empujar potencialidades, empoderar y hacer cumplir las metas de muchas personas en Costa Rica, Venezuela y Chile. Fue así como un sueño se fue transformando en acción para niños como Alex Moro, de 7 años, que luego de usar tres meses la prótesis, desarrolla una vida absolutamente normal.

Alex y el equipo de Take a Hand

Trabajar para y con los usuarios les permitió generar soluciones integrales y completas, con la convicción de que cuando nos olvidamos de nuestros límites, podemos hacer cualquier cosa. Era el momento de ampliar aún más los horizontes de Take a Hand, y la oportunidad llegó en mayo de este año, cuando postularon al Concurso Internacional Start Tel Aviv, organizado por Tel Aviv Global & Tourism y el Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel, y que reúne a los 23 mejores emprendimientos tecnológicos alrededor del mundo, y que en la versión 2016 estuvo dirigido exclusivamente a mujeres emprendedoras.

Primer dibujo de Álex.

Gracias al impacto que ha generado en la vida más de 25 familias a partir de la colaboración y el uso de la tecnología, Take a Hand obtuvo el primer lugar en el concurso y representar a Chile en el DLD Tel Aviv Innovation Festival, a fines de septiembre.

“Allá tuvimos la oportunidad de ampliar nuestras conexiones con el mundo, de aprender de la cultura innovadora de Israel, de presentar nuestro proyecto y conseguir alianzas estratégicas que concretamos”, cuenta América sobre su experiencia en Israel.

Sin embargo, como el tiempo de la innovación corre mucho más rápido que las manillas de un reloj, Tel Aviv y su clima cálido de otoño quedó en el pasado. El Massachusetts Institute of Technology -MIT- los espera tras ganar el concurso “Ají Challege 2016”, aceleradora de empredimiento chilena que busca potenciar proyectos científico-tecnológicos.

Un nuevo destino quedará timbrado en el pasaporte de América, luego de dejar atrás su natal Venezuela, para renacer en otro país que le dio la bienvenida.

Más información sobre el proyecto en http://takeahand.co/

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