Pero no le digan matrimonio

Eres quien eres porque supiste chingar y no te dejaste chingar; eres quien eres porque no supiste chingar y te dejaste chingar: cadena de la chingada que nos aprisiona a todos: eslabón arriba, eslabón abajo, unidos a todos los hijos de la chingada que nos precedieron y nos seguirán
Carlos Fuentes, La muerte de Artemio Cruz

Con motivo de la estupidez intolerante del país y la postura tibia del conservadurismo social, me pronuncio fuertemente a favor del matrimonio homosexual en igualdad de condiciones al matrimonio heterosexual, tanto en términos legales y fiscales, como en términos de adopción.

Postrar
Del lat. tardío prostrāre.
3. prnl. Arrodillarse o ponerse a los pies de alguien, humillándose o en señal de respeto, veneración o ruego.

En los últimos días, la “universidad” Anáhuac, la “u”PAEP y otras instituciones con muy poco pensamiento crítico se postraron en contra del matrimonio igualitario a través de un documento publicado en diferentes medios.

Con este pronunciamiento, buscan, irónicamente, garantizar los derechos de todos, especialmente los de “la familia”, los cuales, según su divino análisis e interpretación miope, están siendo violentados. Afirman que distinguir no es discriminar.

Discriminar
del lat. discrimināre.
1. tr. Seleccionar excluyendo.

Me hierve la sangre.

Dichas instituciones no califican como Universidades, si por Universidad (con mayúscula) entendemos conciencia crítica de la sociedad, como la entendió Carlos de la Isla:

La Universidad, conciencia crítica de la sociedad, significa que la misión de la Universidad es pensar (la investigación no es otra cosa que pensar al mundo y a nosotros en el mundo), enseñar a pensar (y ésta es la esencia de la educación universitaria), transmitir y acrecentar el pensamiento (en esto consiste la extensión de la cultura).

Estos círculos de regresión quieren imponer un dogma milenario y desfasado que atenta contra las libertades más básicas de los homosexuales y de la sociedad entera. En su texto, hacen preguntas retóricas para dejar en claro su ideología. Les respondo sin retórica:

¿Qué sociedad nos imaginamos? 
Una sociedad libre.
¿Cómo queremos enfrentar los retos que tenemos los mexicanos?
Con la razón.
¿Qué modelos de familia, matrimonio, comunidades y educación queremos inspirar y promover?
Los que garanticen la igualdad de condiciones para todos los integrantes de la sociedad.

México es un Estado laico. No quieran debatir con la Constitución desde las condicionantes de la Biblia o cualquier libro sagrado que invente reglas o palabras. Ya peleó México dos guerras para delimitar la incidencia de la religión católica en el Estado: una de Reforma y otra Cristera. Les recuerdo, porque parece que la historia se le escapa a su pronunciamiento: perdieron las dos de forma magistral. No viviremos en una teocracia.

Tengan lo pantalones para decir que parten desde sus creencias religiosas, desde un libro lleno de contradicciones y aberraciones, a delimitar las formas de vida de una sociedad que está más allá del bien y el mal encuadernado en sus alegatos. No profesen con condescendencia el apoyo a un grupo que quemaron en hogueras junto a las brujas en la Inquisición si van a segregarlo porque, ay Dios mío, ponen en peligro las buenas costumbres de los que van a misa a ver la ropa de los demás.

Mientras tanto, dicho documento y muchos homofóbicos más proponen otro tipo de unión legal en el que nuestros ciudadanos de segunda clase tengan acceso a un matrimonio de segunda clase llamado «unión de peligros para la familia», y por la cual debieran darles gracias a su magnanimidad Cristera.

El movimiento pro-“familia” busca apoderarse de la palabra «matrimonio», y la intentan monopolizar para que nosotros, las personas que piensan, no le podamos llamar como debiéramos a la unión sagrada (por razones humanas y no religiosas) de dos personas que se aman. No aceptaremos sus artificios sofistas, ni su defensa hipócrita de los valores. No dejaremos de gritar a viva voz para convencer, no a ustedes, sino a las generaciones que vendrán.

Come gather ‘round people
Wherever you roam
And admit that the waters
Around you have grown
And accept it that soon
You’ll be drenched to the bone
If your time to you
Is worth savin’
Then you better start swimmin’
Or you’ll sink like a stone
For the times they are a-changin’
Bob Dylan

Que no les quepa la más mínima duda: el tiempo hará fútil su esfuerzo y se encargará de enterrar su pensamiento junto al de los nazis, los segregacionistas, los esclavistas y el Ku Klux Klan. La historia y las próximas generaciones los enterrarán. Van a chingarse.

-Luis Enrique

One clap, two clap, three clap, forty?

By clapping more or less, you can signal to us which stories really stand out.