Ok, me acaba de pasar algo que… bueno, les cuento. Estoy en la caja de IKEA para pagar unas cosas que compré y sin querer vi que el tipo que me sigue en la fila tiene un pito del tamaño del Empire State Building… y me quedé mirando… por demasiado tiempo.

No es que me sintiese atraído, ¡pero el tamaño! Digo, ¡estoy seguro que hasta tenía una rutina de alimentos propia! En fin. Cúlpenme, soy escritor y me gusta contar historias. El tema es que cuando veo algo que me llama la atención, parece como si el tiempo se detuviera.

Y pienso cosas, me imagino situaciones: lo incómodo que debe ser subirse a una bicicleta, o la cantidad de comentarios que uno se puede comer en un baño público. …


[11.30hs]: “Mati, querido! Recién me despierto y como no pasaste anoche, quería saber en qué andabas”.

[11.32hs] “Perdón, boludo. Steffy me cortó el pito y me desmayé. Me despertaron los del hospital”.

Pausa.

La mayoría de las cosas que no conté hasta ahora, tienen una sola cosa en común: siempre estuvieron demasiado cerca. Ahora, a la distancia, puedo darme el lujo de mirarlas con otros ojos y darle valor a las rajaduras y a lo que los años dejaron impregnado en los recuerdos. Tal vez no las escribí en su momento porque no eran lo que yo consideraba “perfectas”, pero yo soy otra persona, otro escritor. Tengo más ejemplos, más metáforas… o más excusas. …


Creo que es importante que cada tanto se desate una tormenta. Ese día había llovido y lo tomé como un buen augurio. Después vi que acá llueve siempre y que los buenos augurios son buenos si uno los cree buenos. El golpe de suerte se dio cuando empezó a granizar, pero para eso falta. Para las notas, falta incluso más.

Vamos un poco más para atrás, cuando todavía estaba en el hotel y la alarma del celular marcó que faltaban dos días para que se venciera el plazo. Simplemente no había pasado. Los mails rebotaban, los mensajes no salían o las respuestas eran negativas. Sí, estoy mintiendo, o al menos no estoy diciendo toda la verdad. Parte de la responsabilidad era mía. Demasiado quisquilloso, calculo, pero no me gusta el olor a curry a menos que coma curry. …

About

Uriel De Simoni

Me pagan por escribir lo que hacen personas que no existen.

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