5 frases hechas que te dicen cuando no quedás en un trabajo

El mundo del trabajo es injusto y competitivo. Vos estudiaste, estás bien capacitada y sin embargo no conseguís nada. Para lo que estudiaste buscan a gente con un montón de experiencia. O personas recién recibidas consiguen el puesto que anhelabas por acomodo o contactos. Entonces decidís bajarte del caballo y te ponés a buscar cualquier laburo. Total sabés que va a ser temporal así que lo ves como una fuente de ingresos, no como algo que determina tu existencia completa. Mandás curriculums para ser administrativa, vendedora, moza. No le hacés asco a nada. El problema aparece cuando ni siquiera te llaman de esos trabajos. Tu CV se dispersa entre otros 800 CVs que también se enviaron a través de ZonaJobs, CompuTrabajo o Bumeran.

Estar desempleada genera ansiedad. Tus seres queridos te dicen que tengas paciencia, que Roma no se hizo en un día. A vos te cuesta ser optimista. Sentís que en vez de volverse más fácil, cada vez va a ser peor. Que te rechacen de un trabajo mal pago y hasta denigrante te parece el fin del mundo. Como te ven triste, intentan consolarte. Y siempre, algún amigo o familiar, pronuncia alguna de estas frases:

“Era difícil”: no, mamá, nada que ver. Ser moza no es difícil. Ser administrativa tampoco. El problema es otro. Puede ser que no quedé por la cantidad de gente que se presentó. Lamentablemente, las estadísticas indican que muchísimas personas se postulan para un puesto de trabajo y sólo seleccionan a una. O sea que los números no están de mi lado. Otra posibilidad es que no les haya gustado. A lo mejor consideraron que mi perfil no era el adecuado para ese tipo de trabajo. Puedo tolerar no haber quedado. Lo que no soporto es que me subestimen o me miren con lástima.

“Todo pasa por una razón”: ¿en serio? ¿Por qué razón mueren niños pequeños de cáncer? ¿Por qué razón los malos siempre ganan? La vida es absurda. Está plagada de acontecimientos aleatorios, imprevistos, inexplicables. A veces no hay razones. O mejor dicho, las razones no son racionales. A lo mejor mi curriculum era el mejor pero no llegaron a leerlo o se les perdió o no les gustó mi nombre y me descartaron por ese motivo arbitrario. No me vengan con que “todo pasa por una razón”. Yo les voy a decir lo mismo cuando ustedes estén tristes porque no pueden salir del fracaso.

“Ya va a venir otro trabajo mejor”: obvio que sí. No pienso ser moza para siempre. El tema es que antes de que llegue algo mejor tendría que llegar ALGO, a secas. Cuando no tenés trabajo fantaseás con un futuro mágico donde vivís de lo que amás. Unos segundos después regresás a la realidad y sabés que ese futuro va a llegar, pero que todavía falta para eso. En el corto plazo necesitás laburo y no te podés poner pretenciosa. Además, esta frase hecha se construye sobre la idea optimista de que si me rechazaron de esta empresa es porque en dos días va a venir una empresa mucho más copada a buscarme específicamente a mí. El mundo no funciona de esa forma, ingenuos.

“Quedate tranqui”: no puedo quedarme tranqui cuando no tengo un peso partido al medio. A la gente que está cómoda le cuesta sentir empatía por los que seguimos en la búsqueda. Se olvidan de lo deshumanizantes que son las entrevistas laborales, de lo insegura que te sentís cuando te hacen dibujar, del miedo que te genera contestar algo inapropiado. Aunque yo tengo una actitud zen cada vez que me encuentro con alguien de Recursos Humanos, sé que la ansiedad es contraproducente. En una entrevista puedo ser la persona más relejada del planeta. Después, en la intimidad, mi familia y mi novio me repiten que me quede tranqui porque saben que estoy siempre nerviosa.

“Sos demasiado buena para eso”: ya lo sé y justamente ese es el problema. De los trabajos para los que estoy capacitada no me llaman. ¡Pero ni siquiera quedo seleccionada en los laburos berretas! El ser demasiado-bueno-para-algo es positivo hasta un punto. Es bueno en el sentido de que sos capaz de tener trabajos mejores. Es negativo porque los dueños de un bar no te llaman. Después de leer tu CV consideran que estás sobrecalificada para el puesto. Piensan que les vas a pedir más de lo que están dispuestos a dar. Muy pocas veces te dan la oportunidad de que les muestres lo trabajadora y responsable que sos.

Cuando no quedás en un laburo y tus amigos o familia te mencionan alguna de estas frases para animarte, en realidad logran el efecto contrario. Te da bronca que conseguir trabajo sea tan lento, tan competitivo y tan injusto. Estás mal un día, dos días. Si sos una persona resiliente, se te pasa rápido la angustia y te ponés a buscar otras oportunidades. Seguro que te van a llamar para alguna nueva entrevista y preparate otra vez para el interrogatorio de media hora que empieza con un “hablame de vos” y termina con un “¿cómo está compuesta tu familia?”.

Like this:

Like Loading…

Related


Originally published at haciendocosasconpalabrasblog.wordpress.com on February 18, 2015.