Manual para un disidente

Ser un disidente significa ser alguien que muestra oposición o desacuerdo frente a la opinión pública, una creencia o ideología política determinada; pero no solo es estar en conflicto, se debe tener un porqué, un argumento con base en algo que respalde esa contrariedad. Un disidente tiene una manera de pensar distinta común de la sociedad y por eso debe estar preparado para experimentar una sensación de soledad y no tener miedo de expresar su opinión.

Según Christopher Hitchens, en su ensayo “Cartas a un joven disidente”, aquel que es considerado un disidente debe cumplir con algunas características, comenzando con que “el título de disidente hay que ganarlo en vez de reclamarlo; implica sacrificio y riesgo más que un mero desacuerdo” (p.19).

1. Alain, en Teniente coronel Maumort, de Matin du Gard, considera que la primera regla es “el arte de combatir lo que es atractivo (…) No basta con llegar a ser una persona que desconfía del gusto de la mayoría por cuestión de principios o por fatuidad; ahí residen el esnobismo y la frigidez” (p.46).

2. Deben tener la capacidad “de pensar de forma no convencional” (p.20). El disidente, debe piensar por uno mismo (p.21), pero más importante es que “la esencia de la mente independiente radica no en lo que piensa sino en cómo lo piensa” (p.21).

3. Quien opte por ser disidente no debe “tener miedo a pertenecer a pequeñas minorías” (p.29) y tener en mente que la determinación de un individuo puede bastar para disuadir a quienes extraen su valor de una actividad colectiva (p.29); por ello, si decide que es capaz de “entrar en un exilio interno y de vivir contra la corriente” (p.85), tiene que esperar vivir en un cierto grado de soledad –la cual debe recibir con los brazos abiertos- y resignación, comprender esto es de fundamental importancia. (p.35–85)

4. “La contradicción es de fundamental importancia” (p.35), por eso, si decides trabajar con ella, “tienes que sentir no que quieres, sino que debes hacerlo” (p.34).

5. “Haz todo lo posible por combatir la atrofia y la rutina” (p.70).

6. Prueba comportarte como si (…) como si no fueras un hipócrita, como si no tuvieras que tolerar alguna clase de intimidación, algún llamamiento a la voluntad general o a un pequeño abuso de autoridad. (p.57).

7. Aprende a reconocer o a evitar los síntomas del fanatismo y a la persona que sabe que tiene razón. Para el disidente, “la mentalidad escéptica es como mínimo tan importante como cualquier cosa hecha de principios” (p.51).

8. “No esperes cambiar la naturaleza humana (…) porque la naturaleza es un hecho dado” y nadie acepta “que toda conducta humana sea inalterable” (p.59).

9. “Si te preocupa realmente una causa seria o un tema profundo, tienes que estar dispuesto a ser tedioso al respecto” (p.143).

10. En resumen, “cuídate de lo irracional, por seductor que sea. Rehúye al ‘trascendente’ y a todo aquel que te invite a subordinarte o aniquilarte. Recela de la compasión; prefiere la dignidad para ti mismo y para los demás (…) Nunca seas espectador de la iniquidad o la estupidez (…) No vivas para los demás más de lo que esperases que los otros vivieran para ti” (p.166). Por último, Hitchens finaliza con una frase del disidente húngaro, George Konrad: “Busca una vida más que una carrera. Refúgiate en el buen gusto. La libertad vivida te compensará de unas cuantas pérdidas. Si no te gusta el estilo ajeno, cultiva el tuyo. Llega a conocer las mañas de la reproducción, sé tu propio editor incluso cuando conversas, y el placer del trabajo llenará tus días” (p.167).

One clap, two clap, three clap, forty?

By clapping more or less, you can signal to us which stories really stand out.