¿Aprender Inglés cocinando? ¿En edad adulta?

¿Es demasiado tarde para aprender Inglés? ¿Te cuesta mucho si sigues los métodos tradicionales de aprendizaje? A lo mejor todo viene condicionado por el enfoque… y deberíamos cambiarlo. ¿Jugamos?

Tendemos a pensar que el aprendizaje a través del juego es una cosa de niños. Pero nada más lejos de la realidad. Cierra tus ojos y trata de visualizar las lecciones que aprendiste en el colegio. ¿De cuáles te acuerdas? De las divertidas, de las que te fueron contadas de una manera especial, de las que te hicieron partícipe en algo, de una imagen, de una voz, de una canción, de una rima o de un estribillo. En definitiva, de aquello que suscitó tu interés. Pero ve un paso más adelante. ¿Qué lecciones recuerdas cuando estabas en plena adolescencia, de tu etapa de instituto? De aquellas que tengan características como las anteriormente descritas, ¿me equivoco? ¿Y de tu época de universidad? ¿Del máster? ¿De aquella clase sobre cómo utilizar tu cámara?

¿A dónde quiero ir a parar? Pues te habrás dado cuenta que no sólo a los niños en sus primeras etapas de vida y aprendizaje les gusta encajar nuevos conceptos a través de la diversión o de aquello que sea más práctico y que llame más su atención. En tus etapas adultas esto del aprendizaje parece que también funciona mejor así.

Entre las principales razones que nos llegan de por qué es mejor aprender a través del juego, las que más me han llamado la atención son las siguientes: los juegos nos atraen y nos enganchan, nos hacen competir; el juego te hace probarte a ti mismo constantemente, y no sólo lo consigue ese método a modo de examen al final de una lección; con el juego no tienes miedo al fracaso, puesto que se te permite fracasar y de ello aprendes; las raíces de los juegos se sumergen en las teorías didácticas; los juegos tienen un fuerte componente emocional. Y así podríamos continuar enumerando multitud de razones positivas.

Cada vez son más las instituciones educativas que se suman a introducir nuevos métodos y prácticas. Por ejemplo he leído de alguna academia de Inglés que organiza todo tipo de actividades de modo que el aprendizaje de este idioma se haga de una forma más rápida, más natural y mucho más fácil y atractiva para el alumno, sea cual sea tu edad. ¿Te animas a buscarlas? ¿Qué preferirías? Por un lado tienes la opción de academias al más puro estilo teórico: clases duras, mogollón de apuntes, ejercicios, correcciones, vuelta a los ejercicios, etc. Por otro lado, tienes la opción de participar en clases de inglés con profesores nativos, monitores bilingües, en las que juegas, interactúas con las nuevas tecnologías, hablas y hablas sin miedo al error. Pero aún hay academias que van más allá: ¿te gustan los pancakes? ¿Qué te parecería cocinar pancakes con profesores nativos en una cocina con todo tipo de facilidades e ingredientes? ¿Y grabar un programa de radio en un estudio? ¿Y hacer una obra de teatro? Las opciones son tan variadas como variadas son las situaciones que puedes vivir en tu día a día. Y de esto se trata: de introducirte el idioma mientras practicas aficiones, pasas un buen rato, ríes y pones todo tu interés. Te abren la mente. Y tu mente te lo agradecerá. Anímate. No lo dudes. Si quieres aprender Inglés nunca es demasiado tarde. Sólo hay que buscar la opción correcta que te ayude a hacerlo de la manera que más te guste.