Éstos son los cinco ciudadanos que encabezarán la lucha contra la corrupción

El primer paso para consolidar el Sistema Nacional Anticorrupción ya se ha dado: la selección de los cinco ciudadanos que lo dirigirán. Aquí se los presento y les pongo lo que, a mi consideración, será el principal problema que cada uno enfrente. Es un buen equipo pero, como todo grupo colegiado, deberá aprender a trabajar unido y planear bien su estrategia.

Los cinco ciudadanos que dirigirán el Sistema Nacional Anticorrupción (SNA) ya fueron elegidos. Su labor será regir el SNA, siendo cada uno presidente un año. Ellos fungirán como canal de interacción entre la sociedad civil y las instituciones de gobierno. Esto significa que serán ciudadanos quienes dirijan los esfuerzos contra la corrupción, proponiendo políticas anticorrupción, desarrollando metodologías e indicadores de evaluación, implementando plataformas digitales que permitan identificar y prevenir actos de corrupción y, sobre todo, recomendando políticas para que el SNA funcione mejor.

Este grupo de cinco ciudadanos será único en la historia, porque será el único en el que cuatro de sus cinco integrantes duren menos de cinco años en el cargo. Un integrante dejará el cargo cada año y será sustituido por otro que dure cinco años en el cargo. Esto logrará que existan cambios graduales de sus integrantes (uno cada año) en vez de un cambio único cada cinco años.

Con sólo un año de puesto está Jacqueline Peschard. Jacky es experta constructora de instituciones autónomas. Fue consejera del IFE (hoy INE) (1997–2003) y del Ifai (hoy Inai) (2007–2014). Su principal reto será echar a andar el SNA sin que la ciudadanía claudique en apatía. Necesitará resultados tangibles y excelente comunicación para que sea claro que armar una institución de esta envergadura toma tiempo.

En el segundo año la presidenta será Mariclaire Acosta. Mariclaire es una luchadora de los derechos humanos que tendrá a su cargo el SNA durante el periodo electoral. Asuntos como Tlatlaya, Ayotzinapa y las múltiples violaciones a los derechos humanos de las que ha sido acusado el Ejército saldrán sin duda a la luz. Mantener una postura neutral y apartidista, que sancione y llame a cuentas a todos por igual, será el dilema al que se enfrente.

En el tercer año el presidente será Octavio López Presa. Será este experto en sistemas de información quien, para el fin del año tres, deba rendir cuentas sobre las dos plataformas digitales que la ley plantea que deben crease dentro del SNA. Aún más, será él quien reciba, con dos años de experiencia en el SNA, al nuevo Presidente y su gabinete. Le tocará volver a construir una relación con muchas instituciones como la Secretaría de la Función Pública y el Consejo de la Judicatura. Deberá evitar las descalificaciones por parte del gobierno entrante.

En el cuarto año la presidencia será del abogado Luis Manuel Pérez de Acha. Sus estrategias de litigio estratégico para entonces deben estar consolidadas y debe comenzar a dar resultados. Si su estrategia es exitosa, esto significará no sólo sancionar gobernadores (lo obvio), sino perseguir la evasión fiscal y la corrupción de las grandes empresas. El punto más sensible del litigio estratégico es seleccionar los casos que se abordarán primero. Ésa será la fina línea que distinga a un SNA politizado u oligárquico de uno que no lo sea.

Finalmente, quien será presidente por cinco años es Alfonso Hernández, académico y activista de Jalisco. Su principal labor será la de mantener un espíritu colegiado e incluyente. Durante su presidencia, habrá trabajado con ocho distintos ciudadanos y estado bajo el mando de cuatro presidentes distintos. Será él quien esté a cargo de transmitir a los nuevos miembros las mejores prácticas de quienes lo han precedido y de cerrar los primeros cinco años del SNA con grandes logros.

A nosotros, los que seremos espectadores durante los cinco años, nos queda colaborar y apoyar las acciones del SNA mediante presión pública. Llamar a cuentas a los cinco ciudadanos y exigirles que trabajen en esto sin descanso. El comité ciudadano del SNA necesita apoyo de la ciudadanía para poder dar resultados.