¿Qué puede hacer realmente el Comité Ciudadano Contra la Corrupción?

Existen muchas dudas sobre qué hará el grupo de los cinco ciudadanos que desde la semana pasada dirige el Sistema Nacional Anticorrupción, y sobre su verdadero alcance. Utilizo este espacio para resumir las cuatro armas reales con las que cuentan y la razón por la cual su éxito depende ante todo de nosotros los ciudadanos.

Tenga por certeza que el Sistema Nacional Anticorrupción (SNA) fracasará si no cuenta con nuestro apoyo. Lo hará porque todas sus armas dependen de que pueda movilizar a la opinión pública para exigir cambios y avanzar casos.

El Comité de Participación Ciudadana no persigue, previene o sanciona la corrupción directamente. El Comité es un órgano que solamente vigila el funcionamiento del SNA. Sus principales herramientas son opiniones, recomendaciones y propuestas. Sus recomendaciones no son vinculantes legalmente, es decir, no se sanciona a las instituciones que no las implementan. Sin embargo, se espera que puedan operar con fuerza si tienen el poder de la opinión pública de su parte.

Si bien de entrada esto suena decepcionante, no lo es. Así es como debe ser. Los ciudadanos no deben estar encargados de sancionar delitos, sino de exigir tener instituciones funcionales para hacerlo. Sólo con las instituciones funcionales, independientes, transparentes y con procesos claros de rendición de cuentas se logrará un Estado consolidado, que no dependa de ciudadanos que, al final del día, pueden ser incluso menos transparentes o sujetos a controles que los funcionarios públicos.

Las principales armas de acción con las que cuenta el Comité Ciudadano pueden resumirse en cuatro:

Primero, exhortos públicos. El comité podrá solicitar la realización de exhortos cuando algún hecho de corrupción requiera de aclaración pública. Esto implica requerir a las autoridades competentes información sobre asuntos como el desvío de recursos por parte de gobiernos locales, como Veracruz o Coahuila, o escándalos específicos de corrupción. Tan sólo hace tres días, la Auditoría Superior de la Federación identificó daños al erario por 31 mil 745 millones de pesos de gasto estatal y municipal. Mayor información sobre dónde y en qué se utilizó este dinero podría llevar a abrir casos de responsabilidad penal y administrativa en contra de funcionarios públicos.

Segundo, recomendaciones. Si bien las recomendaciones no serán obligatorias ni estarán apoyadas por sanciones, éstas podrán ser de importancia para fijar un camino claro de presión pública. Recomendar la eliminación del fuero, con un estudio concreto que demuestre cómo dicha figura legal ha permitido la impunidad, es una agenda de alta relevancia para el Comité.

Tercero, organización ciudadana. El Comité llevará un registro de las organizaciones de la sociedad civil que deseen colaborar en reducir la corrupción, y de promover la colaboración para elaborar investigaciones para prevenir, detectar y combatir la corrupción. Llevar esta agenda a los estados, creando una sociedad civil amplia (no sólo empresarial como es el caso en algunos estados) es lo único que permitirá que la lucha contra la corrupción funcione. La colaboración internacional a realizarse por la comisionada Mariclaire Acosta, y local, a realizarse por el comisionado Alfonso Hernández, son imperantes.

Cuarto, creación de indicadores. El Comité tiene la obligación de proponer mecanismos de operación que creen una Plataforma Digital Nacional de lucha contra la corrupción de talla mundial. El comisionado José Octavio López Presa podrá utilizar su experiencia para crear indicadores que creativa e innovadoramente muestren faltas administrativas, hechos de corrupción, intercambio de información entre instituciones, y sistemas electrónicos de denuncia y queja ciudadana. Las ideas del comisionado Luis Manuel Pérez de Acha para identificar la evasión fiscal son relevantísimas.

Dos armas más, que no menciono acá porque merecen su columna propia (que escribiré, prometo muy pronto) son actividades que, si bien no son expresamente parte de la labor del Comité, sí podrán realizarse desde sus entrañas. Y son muy poderosas. Éstas son el litigio estratégico y verificación contable.