Promulgación del SNA en Palacio Nacional. Fuente: GobMX

Siguientes pasos para reducir corrupción

La Ley General del Sistema Nacional Anticorrupción (SNA) se aprobó hace menos de tres meses y sus mandatos ya están comenzando a ser implementados. Esta semana se darán a conocer los nombres de los posibles candidatos a la comisión que seleccionará a quien podrá después convertirse en presidente del SNA. Reflexiono sobre algunas lecciones de varios países que, tratando de crear leyes anticorrupción sanas, cometieron grandes errores.

El SNA es el organismo, presidido por un ciudadano, que establecerá cómo se coordinarán las autoridades mexicanas para luchar contra la corrupción. Dicho ciudadano vendrá del Comité de Participación Ciudadana, que a su vez será elegido por una Comisión de Selección integrada por ciudadanos y académicos.

La idea de tener una Comisión que seleccione al Comité surge para evitar que terminen siendo las fuerzas políticas quienes elijan a la cabeza del SNA. Si la decisión de seleccionar al Comité de Participación Ciudadana se le diera, por ejemplo, a la Junta de Coordinación Política del Senado, la decisión recaería en Fernando Herrera (PAN), Emilio Gamboa (PRI), Miguel Barbosa (PRD), Carlos Alberto Puente (PVEM) y Manuel Bartlett (PT).

El mecanismo, aunque parece a prueba de bala, también tiene sus riesgos. Todo mecanismo los tiene.

Es por ello que, ahora que México está implementando sus leyes anticorrupción, es fundamental conocer los errores que han cometido otros países cuando han implementado sus propias instituciones, a fin de no cometerlos de nuevo. Les dejo algunos:

Guatemala.- Tratando de crear un sistema anticorrupción independiente de las fuerza políticas dejó la selección de fiscales indirectamente en manos de las universidades. A razón de ello comenzaron a surgir “universidades” que ni siquiera dan clases, pero que se hacen llamar así para poder ser parte de la selección de funcionarios fiscalizadores.

Honduras.- Tratando de crear un sistema anticorrupción legítimamente hondureño (en vez de implantado por la ONU, como es el caso de Guatemala) se creó un organismo que, si bien es independiente en sus decisiones y observaciones, opera junto con las instancias judiciales locales. Esto ha creado grandes retrasos, porque los jueces locales no están suficientemente entrenados o blindados en contra de la corrupción.

Haití.- Tratando de darle fuerza financiera a su comisión anticorrupción se le colocó dentro de la Secretaría de Finanzas. El resultado es una comisión incapaz de actuar en contra del sistema político, pues se encuentra subordinada a los designios del secretario de Hacienda quien, a su vez, es seleccionado por el Ejecutivo.

Nicaragua.- Tratando de evitar la intromisión de organizaciones internacionales, como la ONU o la OEA, en la legislación local, se creó una comisión anticorrupción integrada por miembros de partidos políticos. Esta comisión regularmente deja la mayoría de los casos sin investigar.

EU.- Tratando de mantener mecanismos anticorrupción que no criminalicen a personas inocentes, prohíbe castigar intentos de corrupción o compañías americanas que reciban sobornos de extranjeros (sólo castiga si los dan). Como resultado, criminalizar a muchos corruptos resulta imposible bajos sus leyes a menos de que se obtenga evidencia contundente de que se consumó el acto en cuestión.

Canadá.- Tratando de evitar castigar con la misma severidad a quien es funcionario de quien no lo es, sólo se considera funcionario a quien en el momento de cometer el acto de corrupción esté en un cargo público. A raíz de ello, es más fácil que la corrupción se lleve a cabo por funcionarios de tiempo parcial o que acaban de retirarse.

Mecanismos de colaboración internacional para luchar contra la corrupción también tienen asegunes. El TPP, por ejemplo, que ha sido celebrado por ser el único tratado de libre comercio que exige a sus miembros que tengan legislación anticorrupción, no fija estándares de calidad estrictos para dicha legislación, por lo que permite mucha discrecionalidad.

Hoy México está diseñando su futuro, no podemos dejarlo a la ligera. La experiencia internacional debe ser bien conocida.