
La Argentina Enferma
Los hospitales del Bicentenario 7 años después del anuncio
La construcción de hospitales en cualquier lugar del mundo y conforme a las nuevas técnicas constructivas no dura más de 48 meses, a no ser por problemas de flujos de inversión, catástrofes, ect.
En la provincia de Buenos Aires un anuncio formulado hace ya casi 6 años, no verá la luz en esta gestión K, más allá que probablemente en el 2015 se comience una etapa de corte de cintas, vacías en su funcionamiento.
La salud que quizá no figure al tope de las demandas públicas por sus características silencioso es en nuestra provincia el sector de mayor desinrvención desde el 2008 hasta la fecha por parte del Estado.
En el país se reciben más de 100 millones de consultas anuales en hospitales y centros de salud pública. Claro que el problema radica muchas veces en los déficits presupuestarios y el costo de los insumos que forman parte del sistema de salud, y hacen que la atención no llegue, o que sea insuficiente en la mayoría de las veces.
Hoy producto de la recesión más del 60 por ciento de la población carece de cobertura médica. Y aumenta la presión sobre el hospital público con escasos recursos y agobiado por la inflación.
El conurbano, considerado como zona critica en materia sanitaria tiene una sobresaturación de demanda agravado por la falta de recursos humanos y bajo presupuesto. Se necesitan actualmente unos 1000 millones para reparar el deterioro de todos los hospitales mientras que la construcción de nuevos hospitales es y será una prioridad pero pareciera que para el gobierno estas necesidades no son prioritarias porque las obras nunca llegan, y la gente sigue esperando.
Sólo el sistema de salud pública de la provincia de Buenos Aires, con 14 millones de habitantes, debe atender más de 60 millones de consultas anuales.
En el año 2007 la entonces ministra de Salud, Graciela Ocaña, admitió esas carencias, y alertó que en el partido de La Matanza, sumando las camas públicas y las del sector privado, hay 0,4 camas cada mil habitantes, mientras la Organización Mundial de la Salud establece una relación que debe ser del 6,3 como promedio.
Fue así que en octubre de 2008, la presidente lanzó un Plan de Construcción de Hospitales del Bicentenario, que permitirá la ejecución de siete nuevos centros de salud, con una inversión de 722 millones de pesos. El citado Plan contempla la ejecución de siete centros de salud en las localidades de Gregorio de Laferrere, Rafael Castillo, Escobar, Esteban Echeverría, General Rodríguez, Ituzaingó y Paraná (provincia de Entre Ríos). Cuatro de estos hospitales regionales estarían ubicados en el territorio de la provincia de Buenos Aires.
Así el gobernador bonaerense Daniel Scioli firmó un convenio marco para construir cuatro nuevos hospitales en los partidos de Ituzaingó, Esteban Echeverría, General Rodríguez y Escobar. De la firma del convenio participaron también titular del PAMI, Luciano Di Césare; el entonces titular de la cartera sanitaria de la Provincia, Claudio Zin, y el intendente de Ituzaingó, Alberto Descalzo, localidad donde se preveía la construcción del primer hospital.
El apuro por el anuncio en Ituzaingo determino que ni siquiera se tenga en cuenta la situación de la parcela a radicarse y se tuvo que sancionar dos años después una ley provincial para ceder las mismas.
A casi 7 años, las obras están iniciadas en todos los caso, pero nada hace prever que culminen antes del mandato de Cristina Kirchner.
El problema no solo radica en la fase constructiva que podría resolverse aunque en muchos casos se duda de su culminación, sino en lo que representa la incorporación del personal, la aparatología, ect.
Hay un caso testigo que si bien fue construidos fuera del marco de Hospitales del Centenario ya que los recursos provenían del Banco Interamericano de desarrollo, es un ejemplo de lo que puede suceder con la fiebre de corte de cintas previstas para el 2015, y es el Hosptal Ballestrini también en La Matanza que después de inaugurarlo 5 veces , la última antes de las elecciones 2013, todavía funciona como una Unidad de Pronta Atención (UPA) , o sea mínimos servicios dentro de un hospital de miles de metros cuadrados, donde ni siquiera a la fecha hay ni pediatras de guardia.
En el año 2013, en octubre en el ministro de Salud provincial recorrió las obras de Ituzaingo, allí mencionó que la misma tenía un avance del 60%, y que sería terminada este año. A menos de 60 días de que el 2014 culmine no parece ser esa la situación.
En dicha obra se produjo el desprendimiento de una viga y la muerte de un obrero de la construcción y otros heridos en el mismo año 2013.
Cuando la legislatura discutía el presupuesto 2014,El ministro de Salud de la Provincia, Alejandro Collia, se manifestó “decepcionado” frente a la actitud de los legisladores opositores a aprobar el presupuesto 2014. Dijo que de esa forma “están negando a los habitantes de la provincia de Buenos Aires fondos para la construcción de hospitales, para contratar enfermeros y médicos, reducir la mortalidad infantil y producir medicamentos”.
Un verdadero disparate ya que es imposible porque para este 2014 no se había creado vacantes en los servicios médicos.
Pero la publicidad sobre la apertura de Ituzaingo es aún peor, el 29 de Junio de 2013 se reúne con el Intendente Descalzo, para “Planificar la apertura del Hospital”, en octubre o sea 4 meses después reconoce que las obras están al 60 por ciento.
Alli la gacetilla de prensa textualmente dice: “Descalzo y Collia evaluaron los plazos de ejecución de la obra y planificaron la apertura del nuevo establecimiento, prevista para mediados de 2014.”
En Escobar la situación es similar, la obra solo pudo iniciarse en el año 2011 es decir 3 años después de lo anunciado por CFK, el intendente Guzmán ya recibió las promesas del ministro que le mismo estaría concluido en el 2013, más tarde anunciaron que sería para fines del 2014, pero el 14 de abril del 2013 se reconoció que la obra solo estaba avanzada en un 40 por ciento. Es de los cinco el más atrasado.
En el caso de Laferrere y Rafael Castillo en La Matanza “estarían para Marzo-Abril del 2015" es la respuesta que recibió el gremio CICOP, pero eso tendría que ver con las obras de ingeniería y arquitectura, la puesta en funcionamiento operativa es imposible por las actuales restricciones presupuestaria del proyecto de gastos que envió el gobernador a la legislatura.
El caso de Esteban Echeverría quizá sea el más adelantado, pero tiene el mismo problema de financiamiento, aun si se “cerraran” los servicios del viejo Hospital Santamarina y se trasladara todo el personal allí, el mismo constituiría solo una cuarta parte de lo necesaria para atender las prestaciones allí anunciadas.
Conclusión:
Los intendentes saben que estos anuncios son importantes, la obra son importantes, pero temen que no se pueda sostener en el tiempo una decisión que fue inconsulta, que desde lo presupuestaria merece objeciones y que no conforma ningún plan serio. Muchos de los hubiese preferido acercar la política de salud a los efectores de atención primaria en cada uno de los barrios, para descomprimir la actual situación hospitalaria, porque saben que el efecto “corte de cinta” 2015, es un boomerang para sus gestiones que probablemente transciendan las de la propia CFK.