LOS SMARTPHONES REVOLUCIONAN A LA INDUSTRIA DE LA MEDICINA
La tecnología médica móvil es el futuro.

La industria de la medicina cuenta con un aliado del siglo XXI para revolucionar el cuidado de la salud: los smartphones y tablets como dispositivos médicos.
Esta tendencia es conocida como mHealth (abreviación de mobile health) y ya se perfila como una de las industrias con mayor potencial de expansión, particularmente en economías emergentes, aprovechando la creciente penetración que tiene en ellas la tecnología móvil.
Actualmente se estima que existen alrededor de 100 mil aplicaciones relacionadas con la salud, y en países como Chile, Colombia, México, Argentina y Brasil, su uso oscila entre el 24 y el 35% de los usuarios de dispositivos móviles, de acuerdo con un estudio realizado por Doctoralia, una plataforma que reúne a profesionales de la salud de 21 países.
Además de robustecer los sistemas de salud existentes, la tecnología médica móvil permite ofrecer alternativas de bajo costo de algunos productos o servicios médicos. Otra ventaja es la posibilidad de monitorear pacientes de manera remota, lo que permite extender la oferta médica a zonas donde hay poca o nula cobertura.
En Venezuela, la oficina local de Wayra aceleró a la start-up Control de Pacientes, una plataforma que ayuda a los médicos a gestionar la historia médica de sus pacientes, agenda citas o tratamientos, pedir segundas opiniones y conectar con asistentes y enfermeros.
En Argentina, por su parte, ayudó a desarrollar la aplicación uSound que permite ajustar el volumen del celular a partir de los datos de una audiometría realizada por la misma tecnología. Con esta opción, las personas con problemas de audición pueden adecuar su teléfono a un volumen ideal e independiente en cada oído.
Sin duda el maridaje entre medicina y tecnología móvil, además de ser un nicho rentable, representa una oportunidad para revolucionar la manera en la que los pacientes se relacionan con sus médicos y con su propia salud.

Los edificios del siglo XXI
La domótica es una de esas tecnologías que dejan con la sensación de estar viviendo en el futuro soñado por los escritores de ciencia ficción. Se trata de la automatización de los servicios en el hogar mediante tecnología y, cada vez más, su aplicación en “casas inteligentes” es una realidad. Desde un panel o un celular es posible controlar aspectos del hogar como iluminación, temperatura, audiovisuales, sistemas de seguridad, cerraduras o entretenimiento, por mencionar algunos.
De acuerdo con un estudio publicado por Transparency Market Research, el mercado de la domótica está valuado en 3 mil 600 millones de dólares y para 2019 esta cifra podría llegar a 16 mil 400 millones. El mismo estudio señala que México es el cuarto país con más potencial de mercado para esta tecnología.
En Wayra no nos hemos quedado atrás. Algunos de nuestros emprendedores han puesto manos a la obra para hacer de esto una realidad. Por ejemplo, como parte de la tercera generación de Wayra México, aceleramos a Vanderdroid, empresa que se dedica a crear iluminación inteligente con el fin de ahorrar energía en los hogares. Uno de sus productos es la lámpara VIMI que permite, a través de un smartphone, controlar las luces del entorno, incluyendo intensidad y color.
Asimismo, en nuestra segunda generación apoyamos a Modebo, compañía que diseña e implementa soluciones para mejorar la eficiencia en el uso de energía en edificios. Sus sistemas permiten control, automatización y monitoreo en este rubro, lo que permite un ahorro de recursos, así como de dinero. El sistema de Modebo permite reducir gastos en aire acondicionado, luz eléctrica y agua.
Innovación en movilidad
Aunque la idea del carpooling (o coches compartidos) no es nueva, su uso se facilita con la llegada de las tecnologías digitales que hace posible de mejor manera la comunicación entre los usuarios. Además de reducir costos de combustible, transporte y estacionamiento, contribuye a disminuir el tráfico y el impacto de la huella de carbono en el medio ambiente.
El carpooling entra dentro de la categoría de economía de colaboración, es decir, el intercambio de bienes y servicios a través de plataformas digitales. La firma PwC estima que actualmente el mercado para este tipo de servicios compartidos genera 15 millones de dólares a nivel mundial y que para 2025 el número llegará a 335 millones de dólares.
Wayra Argentina apoyó al desarrollo de SincroPool, un servicio enfocado a organizaciones, como empresas, universidades o entidades públicas que permite a los integrantes de las comunidades intercambiar información para compartir auto, además de organizar viajes en taxi para quienes compartan destinos.
En el contexto mexicano, han surgido empresas con una actividad parecida, como Aventones, una plataforma orientada a organizaciones que, además ofrece el servicio de Rides, y la cual permite a los usuarios viajar juntos de una ciudad a otra compartiendo gastos, coche y compañía. Esta opera además en Perú, Chile, Colombia y Argentina
De esta manera, en 2014 nació la iniciativa “Sin tu coche te mueves mejor”, promovida por la asociación civil MuevAC, de la cual forma parte Aventones y otras start-ups que buscan promocionar prácticas de movilidad sustentables que mejoren la vida de los ciudadanos.
Sin embargo, la innovación en movilidad no se limita al transporte de personas. Servicios como Rutanet, de Wayra México y Transcarga, de Wayra Perú permiten vincular con facilidad a empresas que buscan transporte para sus cargas con transportistas con espacio disponible, logrando una mayor eficiencia de recursos.