MACHINA, LA CONQUISTA DE LOS WEARABLES

Vestir con las máquinas: el caso de Machina

En su primera edición en 2011, Wayra México arropó el proyecto de tres jóvenes emprendedores que buscaban aventurarse a una industria completamente nueva: la integración de la tecnología a la ropa.

Desde entonces, año tras año, Machina ha ido mostrando su ímpetu por conquistar el mercado emergente de los wearables. Su tracción ha sido tal que a poco más de tres años del lanzamiento de su marca, ya tienen presencia en diversas tiendas de la Ciudad de México, Barcelona, Nueva York y Tokio.

El producto emblema de Machina es la chamarra MIDI. Se trata de una prenda a prueba de agua que se comunica con instrumentos musicales digitales y computadoras, permitiendo controlarlos y hacer música a través del movimiento y diversos botones. La chamarra, que fue desarrollada en parte gracias a una exitosa campaña en Kickstarter en la que recaudaron 77 mil dólares, fue llamada “la más hermosa tecnología wearable del mundo” por la revista Wired UK.

“Todo fue gracias a Wayra, que nos conectó y lo supimos aprovechar. Le presentamos el proyecto a Renaud Duriel y se impresionó con el diseño de Antonio. Le regalamos una de las chamarras y estaba súper contento. Si alguien así se impresiona significa que vamos por buen camino, que no es imposible hacerlo” Daniel, Machina.

El recorrido de la ropa-máquina de Machina comenzó cuando Antonio Machina (los tres fundadores, Antonio, Daniel y Linda usan como apellido el nombre de la empresa), propuso como proyecto de tesis una marca de ropa para hackers. Para adaptarla al mercado, integró tecnología a la ropa y la volvió “hackeable”. Su proyecto fue rechazado, pero ese mismo año aplicó y fue aceptado como parte de la primera generación de Wayra México.

“Cuando hicimos el pitch teníamos la idea de lo que queríamos hacer pero no mucho más. Teníamos diseños, pero todavía no estábamos seguros de cómo lo íbamos a ejecutar”, recuerda Daniel. Una vez aceptados, el equipo supo aprovechar al máximo su estadía en la aceleradora

“Me quedo mucho con las mentorías que nos consiguieron, nos ayudó mucho a solidificar la ‘queremos de mentor a este cuate que es director de esta empresa de wearables que se llama empresa”, apunta Daniel, quien enfatiza el apoyo que recibieron de Wayra México. “Les decíamos: InnoValley’, y nos lo conseguían. Y una mentoría de alguien así es muy impresionante”, relata.

Daniel recuerda particularmente las mentorías de José Luis Agell, entonces director de InnoValley, y Omar Yasser Noriega, emprendedor en tecnología también conocido como Akira. Otro mentor que recuerda positivamente es Marcelo Ballona, integrante de Wayra en diversos países de Europa y emprendedor serial a quien conocieron durante una Campus Party en Brasil.

Ballona los llevó a Nueva York en donde tuvieron la oportunidad de conocer a Renaud Dutriel, presidente de Louis Vuitton: “Todo fue gracias a Wayra, que nos conectó y lo supimos aprovechar. Le presentamos el proyecto a Renaud Duriel y se impresionó con el diseño de Antonio. Le regalamos una de las chamarras y estaba súper contento. Si alguien así se impresiona significa que vamos por buen camino, que no es imposible hacerlo”.

Entre los retos que ha tenido que resolver Machina se encuentra desarrollar su propia tecnología y experimentar con materiales. “En ciertas cosas de electrónica hay mucho que ya está resuelto, pero en wearables no. El hecho de que no haya mucha investigación sobre el mercado, la resistencia de la ropa, implica estar experimentando y probando”, explica Daniel Machina.

Esto ha traído como consecuencia que en más de una ocasión se terminara el dinero destinado a investigación y desarrollo y hayan tenido que buscar otras maneras de financiamiento. Una de ellas resultó bastante exitosa, el lanzamiento de una línea de ropa termocromática de protesta. También han recurrido al fondeo colectivo como en el caso de Kickstarter, que de la mano con la popularidad que goza la marca, les permite seguir innovando.

En 2013, Machina participó en la plataforma de crowdfunding Transformadora Ciel, que les permitió lanzar una mochila para ciclistas con luces LED. El producto, hecho de materiales reciclados, logró levantar 32 mil dólares, lo cual lo convirtió en el proyecto más exitoso que había alojado la plataforma.

Además de ser un ejemplo en innovación, Machina es una empresa con una idiosincracia como pocas. Su inspiración en la cultura hacker se deja ver en su línea de ropa termocromática que cuenta con diseños alusivos a la libertad de información y de expresión. En ellas se pueden ver los rostros de políticos de todo el mundo maquillados con sus respectivas banderas o a personajes siendo arrestados por descargar hamburguesas en sus impresoras 3D.

“Personalmente, aunque me gusta mucho la parte de electrónica, lo que más me gusta son las playeras de protesta que hicimos. Lo que más me emociona con algo así es que tenemos la oportunidad de comunicar las ideas que tenemos”, explica Daniel “DD” Machina.

Bajo esta misma lógica, el código fuente que utiliza Machina en sus wearables está disponible para descargar y una de las recompensas de su campaña en Kickstarter fue un manual para que cualquiera pudiera armar su propia chamarra MIDI.

El futuro pinta bien para los wearables y también para Machina. El mercado para la ropa y accesorios con tecnología integrada se estima, de acuerdo con un estudio de IDTechEx, en más de 20 mil millones de dólares para este año y se espera que para 2025 alcance casi 70 mil millones de dólares.

En la Ciudad de México, sus productos se pueden encontrar en tiendas como Common People, Kamikaze y Head Quarter Store.