Ejercicio estilístico + guion rechazado de 007 + música ochentera + spots de licores y poco más: Atomic Blonde

Un popurrí de todos esos elementos que menciono en el título resulta esta adaptación de la novela gráfica de Antony Johnston a cargo de David Leitch, director que junto a Chad Stahelski habían resurgido en John Wick (2014) ese género fuertemente influenciado por el thriller de acción hongkonés, en cuyo principales exponente encontramos a John Woo.
David Leitch en su segunda película (la primera ya de forma individual) decide alejarse de la estructura simple pero auto consiente de John Wick (que con su buen uso de coreografiadas escenas o el llamado “Gun fu” entre otros recursos “old school”, insuflaron aire fresco al cine de acción actual tan saturado de CGI), y decide realizar una obra mucho más barroca, donde incorpora elemento del cine de espionaje e intriga con una estética más sofisticada.
Sin embargo, resulta cuando menos fallido el querer jugar con todos estos elementos, partiendo de un guion que se hace tan evidente y predecible como para alcanzar el buen cine de intriga, una estética que recuerda más a spots publicitarios que a cintas como 007 o la saga Bourne, un notorio horror vacui con una excesiva cantidad de diálogos expositivos o lo que es peor, el uso desacertado (y bastante aturdidor) de la música, ni hablar del nada sutil empleo del product placement (cada vez que Charlize Theron pide un Stoli o James McAvoy sale con una botella de Jack Daniels lo único que falta es el product shot al final de la escena para indicar que estamos ante un comercial y no una película).

En fin que resulta una cinta fallida porque peca de pretenciosa, algo que carecía John Wick (2014) y lo cual resultaba precisamente su mayor virtud.
A su favor puedo argumental el logrado diseño de producción con esa ambientación de Berlín a finales de los ochenta, la sobresaliente interpretación de Charlize Theron, algunas logradas secuencias de acción (como ese plano secuencia que resulta el clímax de la cinta), una muy fumada escena de accion con Stalker de Andréi Tarkovski como telón de fondo y poco más.
