menú.

Con su música triste en el auto.

Con sus ganas de conversar por horas.

Resiliente.

Se toca la barba cuando está nervioso.

Libros de Bukowski.

Con sus tragos fuertes de whisky.

El café más amargo que jamás probé.

Más de tres cigarros al día.

No sabe bailar.

-Baila conmigo, dijo.

Sabe que las metáforas son peligrosas. Amor.

Y por eso le cuesta; «te quiero»

Le respondí el arrebato de su beso inesperado,

qué crueldad sería abandonarlo.

El beso es como el vaso de agua.

Le tomé la mano.

Me apretó, me estremeció mi diminuta mano: — no me sueltes, no ahora.

— No lo haré, quédate quieto, me quedo.

Quiero todo.