Gaspar Noé — Love

Gaspar Noé es el director más polarizado que existe en la actualidad. Sus películas son trabajos arriesgados y retantes completamente ajenos a lo que se conoce como estructura cinematográfica habitual. Por más de una década, llevo disfrutando de las películas de Noé no sólo como arte, sino como buen arte. Creo que he entendido las intenciones de Noé con sus películas y, aunque es algo extremo, le encuentro un valor añadido enorme a cada una de sus obras. En “Seul Contre Tous”, Noé busca avisar al espectador mediante un título de lo horrible que se avecina, a partir de ahí y tras 30 segundos de aviso se recrea en la violencia, mostrando la cruda realidad de ella sin cortarse lo más mínimo. Noé siempre ha ido más allá.

Irréversible, la segunda obra de Noé, es una película sobre la venganza de una violación contada al revés. La narrativa 180 lo es todo en la película. Esto significa que la película comienza con un acto de violencia cegado totalmente por la rabia y termina con un acto de una belleza indescriptible, en el centro ya sea empezada por el final o por el principio, siempre queda el horrible acto de la violación. Noé dijo que su intención con Irréversible era mostrar la peor cara de la violencia, su lado más brutal. Si lo consiguió o no, ya entra dentro de los límites de cada uno pero lo que si que nadie puede quitarle es que consiguió remover el ámbito cinematográfico con su manera de encarar y realizar la película.

En su tercer trabajo Noé nos regaló, Enter the Void que es un film que es imposible describir en palabras del todo. Con Enter The Void, Noé quería realizar una película que fuese un ejemplo perfecto de como es un viaje de drogas alucinogenas. No importa el grado de experiencia que se tenga con este tipo de drogas, si ves Enter the Void sabrás mejor o peor debido a tus hábitos de consumo, que la intención de Noé de nuevo se cumplió a la perfección.

Y desde finales del año pasado y principios de este tenemos Love, el cuarto trabajo de Noé. Love es una película bella, enorme sobre las alegrías y crueldades emocionales del amor juvenil. En la película existen escenas reales de sexo (consentidas) entre los protagonistas, sexo modesto y veraz. Una cinematografía impresionante en 3D, una banda sonora apabullante y unas actuaciones de tres actores desconocidos sin temor a nada.

Murphy (Karl Glusman) se despierta por el sonido de su teléfono, es año nuevo. Lo ignora. Es temprano. Todavía está bajo los efectos de lo que fuese que se tomase el día anterior. Se levanta y se acerca al cuarto de su hijo, juega un poco con él y vuelva de nuevo a la habitación. Una vez en ella, la madre de su hijo Omi (Klara Kristin) le pregunta quién ha llamado. Es la madre de su ex novia, Electra (Aomi Muyock). La madre de Electra lleva sin hablar con su hija meses y está preocupada. Murphy piensa qué hacer y cómo tampoco ha sabido de Electra en mucho tiempo, y a medida que lo hace, Love viaja en el tiempo para mostrarnos atisbos de la relación de Murphy y Electra.

De esta manera Noé nos presenta a los tres protagonistas y nos muestra la historia de amor viajando entre presente y pasado. En la historia entre Murphy y Electra tenemos fiesta, drogas, tardes en soledad, noches con amigos, y claro, hay sexo. ¿Mucho sexo? Para una película, quizás pero ¿para una historia de amor entre dos personas jóvenes llenas de pasión y alegría? No tanto, la verdad. La diferencia de Love con otras películas es que el sexo en la película es real, dando lugar a que los actores realmente estuviesen practicandolo en el rodaje. Cuando la gente escuchó esto o leyó sobre esto asumió que Love era casi una película pornográfica, error monumental puesto que Love, y a pesar de que sonará muy banal, no es una película sobre el sexo es una película sobre el amor. El sexo es parte de Love, si, pero hay mucho más en la película, igual que lo hay en las relaciones en la vida real.

Hay muchos ingredientes para una relación — felicidad, tristeza, celos, miedo, traición, alegría, sexo — y en Love, Noé representa todos y cada uno de ellos con igual entusiasmo. Las discusiones de Murphy y Electra son tan dolorosas porque se sienten reales mientras que los momentos de ternura y amor entre ellos son reconfortantes y bellos porque te hacen rememorar tus propias situaciones. Hay una escena (imagen anterior) en la que Murphy se sienta en la venta mientras lee un libro de cuando era pequeño, Electra se sienta a su lado y apoya su cabeza en su regazo. Viendo esta escena me di cuenta de que Murphy y Electra simplemente con estar ahí eran felices, en su habitación sin nada más que hacer que estar ahí, juntos. Eso es el amor cuando eres joven y no tienes preocupaciones, cuando no hay más que tu amor y no te interesa nada más. En general, Love es una de las muestras más perfectas de lo que es el amor que he visto jamás en una película.

Muchas cosas ayudan a que esto sea así. Principalmente, el estilo de edición de la película, a pesar de que está desordenada jamás se hace difícil de seguir puesto que las escenas que Murphy va recordando de Electra es cómo cualquiera de nosotros recordaría a nuestro primer amor, con su mezcla de buenos y malos momentos, a veces simplemente en un abrir y cerrar de ojos. Un instante y nada más. De hecho, en toda la película Noé utiliza un recurso cinematográfico muy interesante para ayudarnos todavía más a sentirnos como el protagonista y que estamos recordando nuestra propia historia, a menudo aparecen destellos negros como si Murphy cerrase y abriese los ojos conectando dos momentos o recordando uno nuevo de su relación con Electra. Esto consigue realmente tengas la sensación de que estás dentro de la cabeza de Murphy.

El trío protagonista de la película es una oda al naturalismo, en toda la película nunca tuve la sensación de que estaban actuando. Esto puede provocar que muchas personas rechacen la obra porque su visión de una película es que un actor tiene que actuar (sic) y realizar grandes discursos y miradas a cámara pero aquí no sucede. Glusman, Muyock y Kristin son desconocidos (aunque Glusman tiene otras cosas), hablan como gente normal con sus equivocaciones y sus expresiones mal estructuradas. Follan como gente normal, lloran como gente normal y más que actores somos tú y yo, cualquier persona que puedas cruzarte por la calle y tenga historias amorosas. Y por si fuese poco, la banda sonora ayuda a destacar las intenciones de los personajes perfectamente con las canciones adecuadas en cada escena y situación, una banda sonora que incluye de todo desde Pink Floy a Bach, de Erik Satie a Riz Ortolani, de John Frusciante a John Carpenter. Una lista de temas tan extraño y variado como completo.

En términos técnicos, Love utiliza el 3D de la manera más eficaz que se ha visto en una película desde Avatar. Cuando Noé empezó a interesarse en la fotografía en 3D para sus películas descubrió que cuanto más movía la cámara durante el rodaje, más nauseas provocaba. Love no encaja en las películas 3D, de hecho este formato suele estar orientado principalmente para las de acción, por eso no existe casi ejemplos de películas en 3D tan estáticas como Love y por eso la hace tan especial. Cada escena de Love está grabada a través de una lente estática que se mueve gracias a una Steadycam. Cada composición es única y es obra de Benoît Debie (Irreversible, Enter the Void, Spring Breakers), director de fotografía principal. Con Love alcanza su mayor logro en este campo y un ejemplo a estudiar en las escuelas de como el uso del 3D puede afectar y beneficiar a una película estática. Hay una escena en la película donde Murphy y Electra se meten en una pelea en un club nocturno. Si ves la película en 3D durante toda escena existen unos lasers que te afectarán a la visión como si tú estuvieses en el lugar, si te quitas las gafas 3D esos lasers simplemente están en la imagen 2D estática pero cuando te las vuelves a poner, de nuevo te atacan a la visión como sucedería en la realidad y este es un ejemplo pero en la película hay cientos de momentos que provocan que Love sea una de las pocas películas que afectan realmente al espectador si se cambia el formato.

A pesar de todo lo que he escrito, Love al final será recordada y conocida por sus escenas de sexo. Hay dos escenas en concreto que quiero destacar por diferentes razones, la primera de ellas suena Maggot Brain de Funkadelic y es una de las escenas más sexys que he visto rodadas en una película en mi vida, provocando que el espectador no sea capaz de moverse y atrapándote completamente por la música y la belleza de las imágenes. En la otra escena suena Always Returning de Brian Eno y en esta, lo que te atrapa no es lo sensual de ella, es la perfecta cinematografía de ella y la magnifica habilidad de Noé y Debie para captar un acto sexual lleno de amor que si eres un poco sensible te llevará al borde de las lágrimas.

En definitiva y como conclusión, para mucha gente Love será esa película que ponerse con un rollo para elevar la tensión sexual, para otros será la típica película con la que se masturbarán porque hay desnudos, para otros será una mierda pretenciosa pero para mi es la mejor historia de amor y más real que he visto jamás en una película de cine. Una perfecta recreación de lo que es el amor en la realidad y no la edulcorada versión que se vende en las películas. Una más que necesaria obra.

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