i miss the old u

¿recuerdas cuando podías hablar con ella hasta las 3 de la mañana, hasta quedarse dormidos? ¿recuerdas que tenías temas de conversación y nunca eras aburrido al hablar?
eras más detallista, te preocupaba, te interesaba, le ponías atención. le gustaba cuando le escribías, le gustaba mucho todo lo que le decías en las primeras cartas que le diste, le gustaba ver tu letra, y el tiempo que le dedicabas a escribirlas a mano, aunque lo copiabas después de haberlo escrito en computadora. le decías cosas muy bonitas todos los días, cosas que la hacían sentir bien.
aún no sé qué carajos te pasó, tal vez la distancia, tal vez los problemas, tal vez tu estúpida costumbre de echar a perder todo lo bueno que sucede en tu vida, no lo sé. lo que sí sé es que la extrañas, la extrañas mucho, a veces te duermes escuchando sus notas de voz, principalmente una en la que se ríe por treinta segundos. escucharla por unos momentos te tranquiliza, pero también desata tu llanto, te dan ganas de golpear tu cabeza con la pared para ver si así puedes entender el porqué la dejaste ir.
otras veces ves sus conversaciones o ves su tuiter, para no olvidarte de su sentido del humor o simplemente saber qué sucede en su vida desde que decidiste ya no estar ahí. Mientras tú sigues acostado en tu cama, sin hacer nada, sin aprender alemán, sin trabajar como dijiste que lo harías a partir de mayo, sin tener ganas de hacer algo que haga este sufrimiento menos insufrible.
extraño al Diego de hace un año. ella lo extraña. todos lo extrañamos.
