Nuestro Secreto — Capítulo 8


La noche seguía en la disco mientras Vanessa seguía disfrutando a ciegas y sin saber que había sucedido, Alejandro corrió y corrió hasta llegar a su apartamento donde ahogado por la ira se dispuso a lanzar todo lo que se encontraba a su paso hasta la pared más cercana, Luna junto con Evan sólo podían verse a los ojos asombrados por la escena, él por su parte de la sexual mientras que Luna se sentía destrozada y culpable fue ella quien originó todo lo sucedido, Travis ya dentro del lugar con su nueva acompañante intentaba hacerla bailar pero ella tenia otros planes.

Travis espera, ese era Alejandro, me prometiste que estaría aquí, vine por él y lo sabes — Sentenció ella mientras se separaba de él.
Diana espera, ya él te vio, no viste que salió corriendo de miedo? — Travis paso sus dedos entre sus cabellos muy oscuros.
Si lo vi y yo conozco a mi Ale, el no lloraría por mi, bueno no de nuevo.
Sabes que es tu culpa que él este aquí Diana y seguro él esta mejor ahora, ven Bailemos. — Él la tomó de la mano.
Quiero verlo — Ella lo empujo.
Evan y Luna luego de unos cuantos tragos que los hicieron pasar un poco la molestia se dirigieron por orden de Luna a donde estaba Travis.
¿¡Travis!? ¿Viste a Alejandro? ¿Te dijo algo? — Preguntó Luna ignorando por completo a su compañía.
¿¡Alejandro!? No lo se, se ha ido y no me importa mucho lo que le pase en verdad.
Creí que eran amigos Travis.
Yo también lo pensé.
¿Conoces a mi Ale? — Interrumpió la chica de piel morena de gran figura que estaba junto a ellos.
Vaya vaya ya tiene Dueño Luna no se por que te molestas tanto y te importa este muchacho llorón — Repuso Evan había perdido cualquier filtro que pudiese bloquear sus palabras debido al alcohol.
Él nunca me ha hablado de ti, quien eres perdón? — La voz de Luna ya no denotaba duda sino más bien orgullo.
Oh Luna ella es Diana la ex-novia de Alejandro ella…
Así es, soy yo, encantada de conocerte, tu eres…
Luna, la vecina de Alejandro y su mejor amiga — Luna se arreglo el cabello mientras lo decía.

Evan podría estar un poco ebrio pero sabia reconocer un posible problema mientras se generaba, él tomó del brazo a Luna y le susurro al oído.

Ya estoy harto de este famoso Alejandro, Alejandro esto Alejandro aquello, vámonos que si no te agarro yo lo hará ella — Él hizo un apretón de manos sobre su antebrazo.
Mira sabes que sueltame — Ella lo empujó pues no se quería sentir sumisa de ningún hombre.

La puerta del piso de arriba se abrió, Vanessa con una sonrisa en la cara caminaba por ella sin importarle nada más que el dolor que sentía en sus labios y no los de su cara.

Su acompañante aún se arreglaba el pantalón mientras salía por la puerta cuando noto unos escombros frente a ella, el los tomo con su mano, tenia un color rosa, con unos corazones.

Vanessa amor mira esto — Tomo el artefacto con su mano derecha y se lo mostró.
Dime papi ¿qué es es esa basura? Dejalo en el suelo.
No no, miralo tu una vez me dijiste que querías algo así — Lo alzó y lo llevó frente a la cara de ella.

Al ver bien lo que era y en la condición en la que se encontraba dicho artefacto, lo que era una basura hace 13 segundos ahora era una entrada al mundo real, a su mente llegó la imagen de ella con "su novio" viendo la caja musical y el recuerdo vago y ciego de alguien que abrió la puerta.

Lo tomo con la mano y desesperada empezó a ver a los lados en busca de Alejandro, la música electrónica que enmarcaba el lugar era estruendosa, el Dj preparaba meter una canción con un bajo épico mientras la otra subía poco a poco de volumen.

Vanessa salió corriendo hasta la baranda más cercana que pudiese permitirle ver hasta la planta baja del local, al llegar a ella vio como una pequeña chica empujaba a un rubio, la música iba subiendo su intensidad, Vanessa aún con su "regalo" en la mano buscaba con su mirada a Alejandro, al ver bien a la chica vio que era Luna, su cara cambió de color.

Luna al separarse de Evan vio a Vanessa arriba de ella mientras sostenía la caja musical, Luna subió su mano y le dedicó con su dedo angular su mejor regalo.

Vanessa empezó a temblar mientras veía a Luna con su puño alzado y su dedo angular dirigiéndose hacia ella, el dj finalmente dejo caer su mejor canción electrónica mientras ella leía como los labios de esa pequeña marcaban con cada letra la palabra "puta".