Aug 31, 2018 · 1 min read
That’s it, that’s all
Uno da todas las armas al otro.
Uno voluntariamente las entrega.
Confías, es eso…
Lo das todo,
bajas la guardia,
te quitas el casco,
el chaleco,
te quedas descalzo,
y así te pones a su merced.
Cuando le cuentas tus miedos,
tus debilidades,
tus secretos…
Y te conoce.
Te vuelves totalmente vulnerable,
y aún así esperas ganar la guerra,
esperas no ser herido.
Que contradictorio suena eso.
Qué peligroso es,
pero aún así confías.
