P. SJul 14
La esperanza ya casi se le había acabado a esa pareja que recogía hojas secas del árbol más otoñal del jardín.
Así que un día se levantaron casi al mismo y tiempo y tuviero casi la misma idea. si ya no había esperanzas y casi no había hojas se les iba a romper algo, no sé si era el alma — que él pensaba que era como un fantasmita de esos, de los que salen en las caricaturas —o nada más el amor que se habían guardado en un frasco de conservas junto a unos pepinillos que ella odiaba. Y no lo podían permitir.
la idea era la siguiente:
preparar una ensalada de hojas otoñales, y juntos, desayunar.
y después se amaron toda la mañana y luego plantaron un árbol nuevo, de otra clase, para renovar la vida.