Confianza en Dios (Devocional).

El castigo de un padre hacia su hijo siempre sirve para muchas veces traer remordimiento al hijo y de esa manera pueda entender que lo que hizo no es correcto o para darle una lección la cual servirá para más adelante, pero todo es por amor al hijo.

De la misma manera Dios como nuestro padre nos hace pasar por situaciones difíciles que sirven para que verdaderamente dependamos completamente de Él. Y el libro de lamentaciones nos da una descripción de la aflicción que sufrió Israel en el tiempo que fueron castigados.

Muchas veces cuando pasamos por momento de tribulación nos quejamos contra Dios como tratando de hacerle ver que no es justo lo que pasamos, pero algo que debemos siempre tener en mente es que, todo lo que nos sucede proveniente de Dios, es justo.

El capítulo 3 de Lamentaciones en los versículos 19–24 nos demuestra la confianza que el autor tenía en Dios y aun en la disciplina sea lo que fuera, iba a permanecer confiado en Él y toda disciplina que tengamos por parte de Dios, es para nuestro bien, como dice el pasaje de Romanos 8.28, a los que le aman todo les ayuda a bien.

Este es uno de los libros que describe la situación triste que vivía Israel y el castigo o disciplina que venía de Dios, y ver estos versículos y pensar en el autor que lo escribe, me hace reflexionar y decir: ante la disciplina divina ¿Mi reacción seria esperar en Dios? Muchas veces ante la mas mínima disciplina de Dios nos alejamos de la iglesia y no queremos saber nada de Él. Mi deseo es tener una comunión tan íntima con Dios y de esa manera ante la tribulación poder decir como el autor lo hace en Lamentaciones 3.24 “esperare en Él”.

“ ¡El fiel amor del Señor nunca se acaba!
 Sus misericordias jamás terminan. Grande es su fidelidad;
 sus misericordias son nuevas cada mañana. Me digo: «El Señor es mi herencia, por lo tanto, ¡esperaré en él!». (Lamentaciones 3.22–24).