¿Que es Gracia?

La Gracia es tan vasta e infinita como su misma fuente: el Dios eterno e incomprensible. A pesar de que la palabra gracia (χάρις) aparece poco más de 170 veces en el Nuevo Testamento en el texto original griego, puede ser algo complicado formular una definición breve y concisa. Pero aun siendo esto así, emprenderemos una jornada juntos con la ayuda de la Palabra de Dios y Su Espíritu, acompañados de algunos hombres piadosos dedicados al estudio sincero de la Teología, para ir en busca de una definición honesta, precisa y práctica de la Gracia Gloriosa de Dios.

“La Gracia no es una cualidad abstracta; es un principio personal activo. En la gran proporción de pasajes en los cuales la palabra gracia es encontrada en el Nuevo Testamento, esta significa la operación inmerecida de Dios obrando en el corazón del ser humano, llevada a cabo por medio del Espíritu Santo como agente”. — Robert Girdlestone
“La Gracia es casi nunca una actitud o disposición de Dios; consistentemente denota algo mucho más dinámico — el completo acto generoso de Dios…denota poder divino y efectivo en la experiencia de los hombres”. — James D.G. Dunn
“Aunque algunas veces hablamos de la Gracia como una cualidad inherente, en realidad es la activa comunicación de bendiciones divinas por medio de la obra interna [en el corazón humano] del Espíritu Santo, manando desde la abundancia de Aquel que está “lleno de gracia y verdad”. — Louis Berkhof

Me encantan todas estas definiciones explicativas acerca de la gracia. Creo sinceramente que los teólogos y estudiosos de la Biblia han hecho un grandioso esfuerzo para ayudarnos a comprender las verdades de Dios, incluyendo la Gracia.

Por ejemplo, existe otra definición muy común entre los cristianos que sigue siendo muy precisa, “La gracia es el favor inmerecido departe de Dios”. Indudablemente todas estas explicaciones, aparte de ser elocuentes, prácticas y bellas, demuestran el hecho de lo más sobresaliente acerca de la Gracia: Dios siempre actuando por amor a favor del hombre inmerecedor y el hombre solo respondiendo.

El punto es este, todas las bendiciones y favores con las que Dios nos reviste en Su gracia son verdaderamente un regalo que nosotros no podemos ganarnos o merecernos.

El gran escritor Philip Yancey lo expresó de esta manera en su libro Gracia Divina Vs. Codena Humana:

“Gracia significa simplemente que no existe absolutamente nada que podamos hacer o no hacer para logar que Dios nos ame más de lo que ya nos ama o menos”.

¡Qué forma tan precisa, clara y preciosa de definir la Gracia Gloriosa de Dios!

Sin embargo, a pesar de que estoy sinceramente de acuerdo con lo que muchos teólogos explican acerca de la gracia, puesto que está en harmonía con la enseñanza bíblica (en especial la doctrina del Nuevo Testamento), creo personalmente que la más excelsa explicación y la más sublime expresión de la gracia de Dios es el mismo Jesús.

Pienso honestamente que a esto se refería el apóstol Pablo cuando escribió en su segunda carta a los de la iglesia en Corinto:

‘¡Gracias a Dios por su Don [regalo] inefable!’ (2 Cor 9:15). Y a Tito le dijo: “Porque la gracia de Dios se ha manifestado [se ha hecho visible] para salvación a todos los hombres”, y también: “Cuando se manifestó la bondad de Dios nuestro Salvador, y su amor para con los hombres” (Tito 2:11; 3:4).

¡Gracias a nuestro Padre Dios por el más maravilloso e inigualable regalo que jamás nosotros podremos pagar aun vivamos un millón de años! ¡Gracias por Jesús!