Soñarte. Quererte. Extrañarte. Necesitarte.

Las cuatro etapas del ciclo del amor. De la rutina de no tenerte pero saber que la espera es necesaria. Cuando no te pienso y apareces de golpe en mi mente, es como una caricia al alma. Un mimo lindo, un “dale, seguí que todo va a estar bien”. Sos una de las cosas más lindas que tengo pero que a su vez no. Paradójico.