Aliento

Sólo tu aliento me encuentra. Desolada, hambrienta de ese calor que me invade la carne hasta llegar al alma, que me enciende y me atormenta a partes iguales…

Sólo el fantasma que representas penetra mi carne y mis sentidos. Ese anhelo de sentirte dentro, de perderme en el vaivén de tus caderas, en el aroma de tu sudor enfebrecido cuando me llevas de la tierra al universo envuelta en gemidos…

Sólo tu ausencia cuando marchas invoca en mí los demonios y las arpías. Rota, desnuda, agarrada a las sábanas como si fueran tablas flotando en el mar del deseo voraz y cruel. Me posee entonces la rabia que devora, el monstruo que me habita…

Sólo la desesperación vela mi sueño…

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