Cheiros

Ence es la empresa que tiene la fábrica de celulosa en Pontevedra. Esta fábrica hace que Pontevedra huela a mierda* uno de cada dos días. La fábrica lleva en una playa de la ría desde los años 50. Ayer se prorrogó la concesión otros 60 años. A cambio de una inversión (en equipamiento de la planta, obv.) de 60 millones de euros. Un regalo. Hay más.

Ence lleva años diciendo que querría construir una central eléctrica de biomasa en Pontevedra. Pero que solo lo iba a hacer si se prorrogaba la planta de celulosa. Hace diez días en un concurso público Ence ganó una central eléctrica de biomasa. Dudaba si ponerla en Pontevedra, León o Huelva. Ayer mismo se anuncia la prórroga de la concesión de la fábrica de celulosa durante 60 años más. Qué sincronización.

Debe ser casual que esto lo haya aprobado el gobierno en funciones cuando todo el mundo mira para otro lado. También debe ser casual que Isabel Tocino, exministra de medio ambiente sea consejera de Ence. O el ex consejero de medio ambiente de la Xunta Carlos de Álamo.

En España si pillas una concesión y esta no es ruinosa, la concesión es casi siempre de por vida. En el caso de Ence la administración ha prorrogado el plazo a cambio de que construyan una central eléctrica que la propia administración permite a Ence construir. Todos unos héroes de la negociación estos de la administración.

Si habéis estado en Pontevedra recordaréis el olor. Y Pontevedra va a cheirar a merda 60 años más.

Fuente

*: En justicia el olor no es a mierda, es como azufre con vómito, pero abreviaremos en mierda.