Todas feministas

Todas las personas del mundo necesitamos ser feministas para construir una mejor vida hoy y mañana.

Podríamos conversar horas y días y semanas y meses y años y décadas y siglos sobre el término feminismo. Sobre si el feminismo es lo contrario al machismo; si debería ser igualitarismo; si el feminismo es hembrismo; si el feminismo es una exageración; si el feminismo es innecesario… básica y complicadamente sobre entendimientos teóricos y experiencias de vida y sociales que contemplan la historia de la humanidad misma. Y para tener estas conversaciones se necesita primero estudiar, leer y documentarse, y después salir del mundo virtual y conversar entre personas.

Pero este post no es sobre teoría feminista, es una incitación. Una insinuación abierta y sin restricciones a una nueva forma de ver el mundo.

Y es que creo fervientemente que es bajo la bandera feminista que es posible un mundo nuevo.

Un mundo que contempla la igualdad de derechos y de oportunidades sin importar el género, la identidad sexual o la preferencia sexual. Pero adoptar el feminismo va más allá. Decirse feminista en el año 2016 contempla un mundo en que la igualdad trasciende clases sociales, color de piel, idioma, lugar de nacimiento, contextos, historias de vida, enfermedades, capacidades distintas.

Adoptar el feminismo es abrirse a la diversidad y heterogeneidad humana existente desde el inicio de los tiempos.

Decirme feminista fue como haber nacido daltónica y de un día a otro tener la capacidad de ver un nuevo color, y ese nuevo color se llama desigualdad. Es imposible dejar de ver la desigualdad.

Y es que bajo la mirada feminista he podido comprender este mundo lleno de desigualdades, violencia e injusticias. Es bajo la protección del feminismo que he podido seguir viviendo. Es dentro del feminismo que comprendí el concepto de sororidad y gracias a la sororidad he podido encontrar personas aliadas y compañeras que me permiten seguir despertando cada día, porque este mundo es doloroso y necesitamos cambiarlo.

Vamos empezando por construir nuevos conceptos, el diccionario de Chrome marca como inexistente la palabra sororidad.
¿Qué es el feminismo? Es creer que toda la humanidad tiene los mismos derechos y merece las mismas oportunidades.

Cambiemos y olvidemos los conceptos que tengamos del feminismo y hagamos del feminismo un movimiento social, universal e incluyente que pueda unirnos.

Ser feministas de ahora en adelante puede ser gritar y luchar y trabajar por los derechos, la igualdad y la seguridad de mujeres, niñas, adolescentes, niños, hombres y personas ancianas. Es transformar y construir igualdad entre personas lesbianas, homosexuales, transexuales, bisexuales, transgénero e intersexuales.

Decirse feminista es creer también en la igualdad entre personas con distinto color de piel, distintas religiones, distintas costumbres, distintas nacionalidades. Ser feminista es aceptar que los derechos humanos y las oportunidades deben ser para todas las personas, que la discriminación no es tolerada en ningún momento.

Decirse feminista es luchar contra todas las formas de discriminación, injusticia y desigualdad comenzando simplemente por el género.

Siempre hemos necesitado el feminismo pero hoy puede ser ese día en que digamos: Yo soy feminista.