Te prometo un jardín de flores.

Me dirigía a ese lugar donde me permitieran ir descalza, quedarme y poder decir no, si, jamás y me dejaran abiertas las puertas para siempre volver.

He encontrado esa linda casa, donde me prometen flores y huracanes, donde puedo ir descalza, ser mía y saber que no me cerrarán las puertas.

Querida mente, aquí puedes poner los muebles y la biblioteca, hay mucho espacio para regar las ideas en el piso sin sentir vergüenza.

Es aquí corazón, donde me quedo, sabiendo que podre irme, sin limpiar el desastre. Donde seré...