Respuesta a la defensa de la MUD y al señor Pedro García.

Aaron Lujan
Aug 9, 2017 · 5 min read

Escribo para el sano debate y como ventana a la mente de quienes NO apoyamos a la MUD. — quizá salga algo positivo — ¿Quién dice que no?

Primera parte:

Señor Pedro al igual que usted soy apasionado de la segunda guerra mundial, y en su escrito mencionó al grandioso Churchill, ahora bien, me gustaría — y con toda la mejor intención — que no utilicemos metáforas de la WWII, las diferencias de contextos son gigantes y puede ser peligroso, Churchill tenía un ejercito armado [ Grande o Pequeño, pero lo tenía ] y tenía aliados internacionales con armas también, por lo tanto cuando en su discurso dijo: “defenderemos nuestra isla, al precio que sea” era porque tenía herramientas para hacerlo. Tenía armas y estaba en guerra declarada.

Citar a Napoleón y Churchill es cómo exponer los principios de la cocina occidental y querer aplicar sus recetas en una comunidad vegana. Por fundamentos, son agua y aceite. Por tanto saltaré este punto sin mayor profundidad.

Segunda Parte:

Infantilismo: Tiene usted razón señor Pedro, Venezuela es un país infantil, tiene apenas 200 años cómo república [ bueno, y se acaba de abrir una pausa, después del 30J no somos república ] Y por eso la madurez de una sociedad como Inglaterra y la madera de sus Churchill no pueden ser elementos comparativos.

Pero ser infantil lejos de ser una desventaja puede ser positivo e incluso divertido, ¿o a caso los padres no se divierten con sus infantes? ¿A caso no es positivo ser un infante con toda la vida por delante? El infantilismo lleva consigo grandes cuotas de ingenuidad y también grandes sueños que pueden ser alcanzados. No veo lo malo en ser infantiles. Al contrario.

Y claro, el inmediatismo, el voluntarismo y la simplificación vienen en el paquete infantil, ahora bien, el locus de control externo debo discreparlo, en vez de utilizar las grandes batallas de la historia y sus grandes guerreros como Churchill o el desgastado Bolívar como analogía, y entendiendo que no somos soldados y no tenemos como aplicar sus enseñanzas, permítame introducir una analogía más acorde: la MUD es una coalición encargada de gerenciar el cambio político y económico que requiere el país.

Esto va más cónsono con nuestro carácter de civiles, y en gerencia de alto nivel hay una máxima: “Promete poco, y cumple lo que prometes” la MUD como gerente del cambio lleva los últimos 4 años prometiendo a sus niños que si hacen la tarea los llevará al parque, y vaya que los niños han hecho la tarea, pero la MUD no los ha llevado al parque, esto desde el punto gerencial tiene dos explicaciones:

1- La MUD prometió algo que no está en sus manos cumplir.
2- Faltó a la regla de oro, prometió y no cumplió.

Por esta razón el locus de control externo no aplica señor Pedro, la MUD es clara responsable de haber prometido cosas que no estaba en sus manos cumplir y peor aún, luego de más 4 años sin dar resultados sigue prometiendo cosas que se escapan de su alcance.

Las elecciones regionales no dependen de la MUD, que el CNE haga o no haga trampa tampoco depende de ellos, y que la dictadura no meta preso a quiénes hipotéticamente resultasen ganadores, tampoco es de su competencia.

Por eso, desde el ámbito gerencial no encontramos con una gran irresponsabilidad en el liderazgo, veamos el hecho más reciente: nombraron magistrados que hoy en día están presos, exiliados o en la clandestinidad. ¿Quién es el responsable de eso? la MUD.

Tercera parte:

Pero así cómo usted defendió a la MUD yo voy a RE-defenderlos, y lo haré tomando su palabra ya que estoy de acuerdo, Venezuela es un país infantil, y en el organigrama actual la MUD es la gerencia general — son los CEO del cambio — pero en su equipo de trabajo tiene a puros niños malcriados, contestones, inmediatistas, simplistas y que te hacen una pataleta si no le compras el helado.

Entonces si, a los errores gerenciales sumamos una plantilla de trabajo con una mayoría infantil, ¡coño! Está muy difícil dar resultados, y más cuando ponemos del otro lado de la calle a unos malandros dispuestos a matar o morir por quedarse en el poder.

En ese punto defiendo la MUD, pero hay que ver la otra cara y es que han sido pésimos gerentes en los últimos 15 años. — Quince años señor Pedro — tratar de defender a la MUD a estas alturas es como tratar de defender al Chavismo, es defender lo indefendible.

¡ah! ¿Que nosotros tenemos una gran cuota de responsabilidad en esos 15 años de NO-resultados? Si, lamentable pero cierto, pero volviendo a la única analogía sensata que existe, “la MUD como gerencia general del cambio”, es momento de hacer inventario, de calcular la liquidación de los gerentes y entregarles su caja para que recojan las cosas.

Porque somos una sociedad infantil, y calculando nuestra edad en comparación a sociedades más adultas, somos como niños entre 6–8 años, y que bonito es ser niños ingenuos que sueñan con un país mejor, que quieren divertirse construyendo castillitos de arena y soñando con ser bombero.

Pero nada de eso podrá ser posible con unos padres Workholic que nunca están en la casa, egoístas, cuyos intereses radican en seguir escalando cargos gerenciales en la compañía donde tienen 15 años trabajando y obtener mejores salarios.

No somos soldados para “luchar” [Otro de los miles de errores comunicacionales de la MUD] somos civiles y lo único que podemos es gerenciar de manera eficaz y eficiente nuestro presente en pro de construir un futuro, y para lograrlo es necesario que los actuales lideres de la MUD — en su totalidad — dimitan, y abran paso a nuevas generaciones.

Cada día que pase con Julio Borges, Ramos Allup, Capriles, Guevara, Lepoldo, y compañía, como actuales CEO del cambio, es un día de atraso para el verdadero movimiento que necesita el país.

La verdad es que no estamos preparados para poder cambiar, pero no significa que no podamos hacerlo, lo que significa es que debemos tener honestidad intelectual y llamar las cosas por su nombre.

Necesitamos buenos gerentes, de esos que son como un segundo padre, que te inspiran, que te ayudan a crecer, que reconocen tus esfuerzos y los premian, que corrigen tus errores. De esos líderes a los que uno le nace seguir con el corazón, y leer los libros que ellos leen, escuchar la música que ellos escuchan, ese tipo de líderes que logran simbiosis, que logran unificar criterios en pro de un objetivo en común. Esos Gerentes excepcionales.

Le pregunto a usted señor Pedro: ¿me puede decir cuando fue la última vez que se inspiró en un discurso de Julio Borges? ¿Cuántos libros ha leído usted producto de citas realizadas por Freddy Guevara? ¿Alguna vez usted ha dicho: quiero parecerme un poco más a Capriles? Con la mano en el corazón, responda.. ¿Cuándo?

Porque yo le responderé desde mi parte: jamás ha sucedido eso. Y que no se confunda lo que digo con “un mesías” no señor Pedro, necesitamos “gerentes del cambio” personas que ilusionen a los infantiles cuidadanos venezolanos, que muestren la magia, que puedan construir un sistema político que presida de ellos, que aún cuándo ellos se retirasen, quiénes queden, puedan seguir el proceso, que inspiren organización, coherencia, trabajo duro, esfuerzo, cumplimiento de metas.

Y en la calle del frente tenemos un gran ejemplo, Chávez, tiene 4 años muertos y su sistema sigue intacto, cumpliendo el objetivo convertir a Venezuela en un país comunista, y cada día lo logran más…