“La decisión que tome fue ir por el medio, creo que se puede escribir tanto para la academia como para un público no académico” Pablo Scatizza

Pablo Scatizza en la presentación del libro “Un Comahue Violento”

El padre de la historiografía argentina, Bartolomé Mitre, fue el encargado de crear la Academia Nacional de la Historia de la República Argentina. En 1901, a sugerencia del mismo Mitre, quien estimó que era necesario que la institución “diera señales de vida, haciendo algo práctico y de utilidad”, quedó regularizada su existencia orgánica con el nombre de Junta de Historia y Numismática Americana y ocupo dicho cargo hasta su muerte, en 1906. Enrique Peña, fue quien siguió la posta. Sucesivos presidentes fueron perfilando y generando un campo de actividades para la Junta, que se convirtió en referente principal en la disciplina en el país y en una de las más importantes en las naciones de habla hispana. Cuando ya contaba con gran número de acuñaciones, publicaciones periódicas y diversos volúmenes sobre el pasado argentino, Levene (uno de los presidentes) obtuvo en 1938 su cambio de denominación por el de Academia Nacional de la Historia. El cual conocemos actualmente.

A partir de esa innovación, los historiadores y demás profesionales que se relacionaban con la ciencia de escribir artículos académicos, iban a poder tener una devolución, un jurado, unos pares, que evaluarían, cuán importante era el estudio realizado.

Un Comahue Violento

Pablo Scatizza

Pablo Scatizza (Doctor en Historia por la Universidad Torcuato Di Tella y Licenciado en Historia por la Universidad Nacional del Comahue. Entre 2008 y 2014, formó parte de la Unidad de Derechos Humanos de la Fiscalía Federal de Neuquén, como investigador en la instrucción de las causas por delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura militar, y actualmente docente en la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional del Comahue) tenía pensado, desde el primer momento, escribir un libro. Su tesis doctoral, iba a ser leída por gente culta, por gente que hoy en día conforma la Academia Nacional de Historia. Pero el, no quería. Por eso, tomo la decisión de escribir para la mayor cantidad de gente posible.

“Escribir para los pares, en este caso, los jurados, y después que sea leída por académicos, investigadores, poder publicar en revistas indexadas que solo la leen docentes investigadores y no otras personas, por ejemplo gente que no va a la universidad, no era lo que yo quería del todo”, palabras de Scatizza, que justificaban su intención de hacer un libro.

“La decisión que tome fue ir por el medio, creo que se puede escribir tanto para la academia como para un público no académico”, insistió en el esfuerzo de que una idea compleja pueda ser entendida por varios. A partir de la realización y finalización de su tesis doctoral surge como proyecto “Un Comahue Violento: dictadura, represión y juicios en la Norpatagonia Argentina”.

El libro presentado por Pablo Scatizza “Un Comahue Violento”

“Un Comahue Violento. Dictadura, represión y juicios en la Norpatagonia argentina” fue lo que Pablo Scatizza presento en la biblioteca Ernesto Sábato de la Fadecs, Fiske Menuco, el pasado miércoles 5 de Octubre. La presentación de la obra, estuvo organizada por las cátedras de la carrera de Comunicación Social (Redacción Periodística y Comunicación Radiofónica).

Luciano Maggio, Fabián Bergero y Pablo Scatizza en la presentación del libro.

Específicamente, el libro se trata de un profundo estudio del accionar represivo de la última dictadura militar en el norte de la Patagonia, y un intento de rastrear los orígenes de la violencia del Estado, antes del golpe militar de 1976. Su campo de investigación es la violencia política y las formas de represión en la historia reciente, con énfasis en las décadas del ’60 y ’70.

Pablo Scatizza comenta sobre su libro
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