Eso que nos une de por vida es el hip hop

Un grupo de personas levanta y baja el brazo derecho con la palma de la mano extendida. Mueven la cabeza hacia arriba y hacia abajo. Algunas por momentos cierran los ojos, quizá para concentrarse más y seguir las palabras que salen de la boca de Miicherry Sirena.

Es el hip hop.

Miicherry Sirena

Estamos en el Faro Indios Verdes. Busco acomodarme en algún sitio para escuchar mejor y hacer algunas fotos. Las personas que veo a mi paso son jóvenes en su mayoría, también hay niños, y se concentran en dejarse llevar por el flow. Pronto y sin demasiado esfuerzo logro estar justo abajo del escenario. Miicherry Sirena termina su participación. El beat sigue. Aparece Jessica Roldán, Jezzy P, una de las raperas más reconocidas en México; ella empezó a rapear en Ecatepec en 1995 junto a su amiga Luz Reality.

Jezzy P despide a Miicherry [ambas pertenecen al colectivo multidisciplinario Mujeres Trabajando] y dice que este sábado el fin es pasarla bien. Anima a los asistentes y presenta a Dasara quien «sigue dándole al rap porque nunca hay que renunciar a nuestros sueños, a nuestros gustos».

Dasara toma el micrófono y pronto el ruido se alborota, manos arriba. Sigue Livera, quien desde el arranque deja claro: «sé bien mis opciones/ prefiero no vender el ser».

Pausa.

Dasara
Livera

Jezzy P, testigo de la transformación del rap femenino en Ecatepec y la Ciudad de México, explica que el objetivo de este evento, Rap Girls Hip Hop Femenino, si bien se hace en el marco del Día Internacional de la Mujer, es abrir espacios para que se conozcan nuevos talentos, para que se encuentren personas que aman el hip hop, ya sean hombres o mujeres.

Recuerdo un fragmento de Todo está bien: «Nunca he extrañado ser lo que unos dicen es normal/ la vida de ama de casa / la verdad no se me da/Me junto con tatuados, marihuanos y borrachos / me visto como vato y parezco marimacho/Dicen que las mujeres no deben rapear/yo les digo: si les duele acúsenme con su mamá

Micrófono abierto. Jezzy P invita a que quien quiera subirse a echarse unas estrofas, lo haga. Intervienen Yir, quien sorprende con su modo de hacer beatbox y dos MC’s.

Tras ellos toca el turno a ella, a Jezzy P. «Ahora resulta que se rapea con la entrepierna /ahora resulta que hasta el más pendejo nos gobierna/No tengo límite/ no importa que me imiten/nací para fumarme las palabras en este hitter llamado microphone/ Prendo fuego estoy en on/ Todo está bien mientras tenga hip hop», se escucha. El ánimo sube. Me olvido de documentar y observo los movimientos de ella, de los asistentes. Una pareja detrás de mí se ha mantenido abrazada, atenta.

Jezzy P

Las MC’s se entregan como si estuvieran ante miles de personas. Los asistentes aglutinados en este espacio agradecen, silban, aplauden, se sacuden, hay quienes encienden la pantalla de sus celulares. Me muevo del escenario. En otra área del foro [que es como un salón amplio] se venden sus discos y las playeras del colectivo Mujeres Trabajando. Algunos asistentes aprovechan para pedirles una foto a las raperas.

Escucho cómo un joven le dice a su acompañante, «ya ves, ellas andan aquí entre nosotros, como si nada, le rapean chido y ya unas son mamás. Así está chingón.»

El ánimo no decae. Regreso a mi lugar. Llega Afreeka DSound [de Real Zona Crew]. Lo primero que dice es que tuvo un día de la chingada, pero al estar aquí se sintió mejor.

Doy otro recorrido. Afuera de este foro en el Faro se siguen llevando a cabo otras actividades. Hay personas en la entrada. Otras se retiran. El evento también perfila su cierre. Otros raperos suben a echar el flow. El foro luce más lleno. Y entonces pienso en eso que dijo Jezzy P hace unos minutos: «eso que nos une de por vida es el hip hop».

Afreeka DSound

Texto publicado originalmente como una minihistoria en la página de Facebook de Kaja Negra [14 de marzo 2016].

One clap, two clap, three clap, forty?

By clapping more or less, you can signal to us which stories really stand out.